Bucador Google

Búsqueda personalizada

Buscar en este blog

miércoles, 27 de marzo de 2013

Palabras de ánimo para luchar por su matrimonio







Una mujer nos cuenta cómo la historia de un personaje poco conocido de la Biblia la ayudó a encontrar paz en medio de todas las experiencias difíciles maritales. Además, nos recuerda que Dios actúa de distintas formas y a su tiempo, y que debemos aprender a reconocer que solo él puede cambiar situaciones y personas.
«Me siento cansada de las luchas que tengo», me dijo mi amiga Cindy el otro día. «Mi esposo y yo tenemos tantos problemas últimamente —conflictos familiares, problemas de salud. Me despierto cada mañana y solo trato de poner un pie delante del otro».
Yo conozco ese sentimiento. Diecisiete años de matrimonio nos ha obligado a mi esposo y a mí a ponernos de rodillas incontables veces. Tengo guardada una caja de devocionales usados en una de las repisas del armario de mi habitación. Junto al teléfono, hay tarjetas gastadas con pasajes bíblicos escritos. Algunas veces, tengo tantas luchas que me pregunto si gastaré mi «cuota de gracia» con Dios. En algunas ocasiones, los problemas de la vida exprimen la alegría incluso de los matrimonios más fuertes. Las contrariedades financieras se multiplican; el doctor tiene malas noticias; incluso las continuas demandas de los hijos pueden agobiar a una pareja.
A menudo me preguntaba si la Biblia ofrecía algunas sugerencias prácticas para orar por los desafíos que mi esposo y yo enfrentábamos. Con toda honestidad, muchas veces buscaba en el Nuevo Testamento ya que nunca había sido una fuerte partidaria del Antiguo Testamento. Las historias de todos esos reyes que luchaban entre sí siempre me parecieron irrelevantes para mi vida.
Por eso, me sorprendí cuando un personaje poco probable del libro de 2 Crónicas: Josafat, rey de Judea, me ayudó en mi matrimonio. A pesar de que sus batallas eran en contra de naciones enemigas y de sus reyes, me di cuenta de que su enfoque nos ayudó a mi esposo y a mí a luchar en contra de las pruebas que enfrentábamos en el siglo XXI.
La oración comunal es poderosa
En 2 Crónicas 20, Josafat recibió la noticia de que un ejército enemigo estaba listo para atacar a Judá. Obviamente, esto alarmó en gran manera al rey. El miedo es una reacción normal —sea usted un soldado o una secretaria.
Josafat reunió a todos en Judá para orar y ayunar por la ayuda de Dios. Jesús nos instruyó a hacer lo mismo: «Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieron de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt18.19–20).
Conozco a cinco parejas que dejarían de hacer cualquier cosa para orar por mi esposo y por mí en cuanto se lo pidamos. Entre estos amigos fieles hay misioneros que sirven en lugares como Etiopía y Nepal. A pesar de que existe una gran distancia entre nosotros, nos podemos contactar con ellos instantáneamente vía correo electrónico. Como sucede con mi esposo y conmigo, sé que para ellos orar por nosotros es como un privilegio.
De igual forma, intercambiar peticiones de oración ha sido un aspecto importante de los pequeños grupos de estudios bíblicos en los que hemos estado. Nuestra fe se fortalece a medida de que somos testigos de las muchas oraciones que han sido contestadas. Este hábito no sólo ha fomentado amistades más fuertes, sino que, cuando ha surgido una necesidad real, nos ha permitido ministrar a otras personas del grupo y a nosotros mismos como pareja.
Las parejas que intentan salir adelante sin el apoyo de otros cristianos renuncian a una fuente de animo y de comunidad que Dios creó para nosotros.
La fidelidad de Dios es verdadera
Después, Josafat guió a todos en una oración unida: «¿No eres tú Dios de los cielos?» (2 Cr 20.6). El rey necesitaba recordarle a su gente que Aquel a quien le estaban orando era todopoderoso y soberano.
«¿No echaste tú los moradores de esta tierra?» (v. 7). El rey recordó lo que Dios había hecho por ellos en el pasado. Capítulos enteros de la Biblia están llenos de historias acerca de la intervención de Dios cuando las situaciones parecen no tener esperanza. Sólo cuando mi esposo y yo reflexionamos acerca de la forma en la que Dios había respondido a nuestras oraciones anteriores, fuimos capaces de confiar en él para nuestro futuro.
Nuestro amigo Paul es un dentista que tiene que jubilarse antes de tiempo debido a una artritis reumática. Con tres hijos aún en edad escolar, las implicaciones de su enfermedad son inciertas. Le pregunté a su esposa como estaban arreglándoselas para el futuro incierto. Ella me respondió que estarían más juntos que nunca.
«Una noche nos quedamos viendo un álbum de fotos», me dijo. «Nos dimos cuenta de todas las veces en las que Dios solucionó las cosas por nosotros. Si Dios ha estado en nuestro matrimonio hasta ahora, sé que estará con nosotros mañana».
Faltan fuerzas
«¡Oh Dios nuestro!» —suplicó Josafat en el versículo 12— «…en nosotros no hay fuerza contra grande multitud que viene contra nosotros…». Josafat admitió que no tenía las fuerzas para enfrentar los desafíos que estaban ante él. Algunas veces Dios permite que ciertas situaciones surjan en el matrimonio por esta misma razón.
Cuando mi esposo, Al, y yo nos casamos, mi sueño era mudarnos a un pequeño pueblo después de que él completara su educación. Al tenía otras aspiraciones. Sólo cuando detuve mi incesable campaña y le pedí a Dios que trabajara en nuestro futuro, vi como los deseos de mi esposo cambiaban gradualmente. Sin embargo, primero tuve que admitir que ¡yo no podía hacer nada para cambiarlo!
«No sabemos qué hacer» —prosiguió el rey— «y a ti volvemos nuestros ojos ». Aquí es donde Josafat cambió la atención del pueblo. Quitó sus ojos de la crisis y adoró a Dios. Sinceramente, esta acción contradice mi tendencia natural. Tiendo a dar vueltas en la cama cuando estoy irritada y eso mantiene a mi esposo despierto. Sin embargo, pocos problemas se resuelven a la una de la mañana. Hasta hace poco aprendí que es mejor dejar que Al duerma, mientras yo paso esas horas de la madrugada adorando a Dios.
Las oraciones de alabanza y adoración no manan naturalmente cuando me siento ansiosa o distraída. He encontrado de gran ayuda usar las palabras de otros cuando las mías no fluyen fácilmente. Los Salmos son excelentes versículos para empezar, y un viejo himno de la iglesia es un buen recurso para tener a mano. Aun cuando admito mi incapacidad para orar como debiera, Dios me muestra el camino a través de aquellos que han ido antes que mí.
La respuesta de Dios vendrá a su tiempo
Por medio de un sacerdote, Dios le hablo a Josefat: «No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande». ¿Porque? «Porque no es vuestra la guerra, sino de Dios» (v. 15). El final de la historia prueba esto. Cuando el ejército de Judá llegó hasta el campo de batalla, encontraron solo cuerpos que yacían por todas partes. Sus enemigos se destruyeron entre sí, y Josafat y ¡su gente no tuvieron que pelear del todo!
No quiero decir que con un poco de oración todos los problemas se resolverán. Algunas veces debemos esperar pacientemente a que Dios dirija las situaciones que llevan a las respuestas. Como un experto jugador de ajedrez cuyas movidas no son rápidamente discernidas por su oponente, Dios a menudo arregla los eventos y las circunstancias que sólo pueden entenderse en su retrospección.
Cuando mi vecina Claire aceptó a Cristo durante un almuerzo de oración, oró por su esposo para que él también se convirtiera. Claire nunca imaginó que un cambio inesperado en el trabajo de su esposo lo pusiera en contacto con un anciano de la iglesia donde ella asistía. A pesar de que su esposo aún no ha hecho una decisión por Cristo, Claire ha visto como su corazón se ha suavizado con respecto a las cosas espirituales gracias a que la amistad con este hombre ha crecido. Ella sabe que Dios escuchó su oración y que se ha dedicado a su causa.
Cuando pedimos con fe y sin ninguna duda (Santiago 1.6), Dios nos hace conscientes del camino que él esta preparando. Nos damos cuenta de que él está más que dispuesto en ayudarnos a enfrentarnos a los desafíos maritales. La batalla no es sólo en contra de las situaciones que vivimos; sino también de la capacidad que tienen estas para hacernos caer. Satanás gustosamente usaría estas circunstancias para destruir la confirmación y la unidad de nuestro matrimonio. Sólo a través del poder de la oración tenemos los recursos para pelear con este enemigo.
Mientras intercedo todos los días por mi relación con Al, encuentro la fuerza que necesito para marchar en esta batalla por mi matrimonio.
Donna Doornik, oradora y escritora, vive con su familia en California. Título del original: Fighting Words. Copyright © 2004 por el autor o por Christianity Today International/Marriage Partnership magazine. Usado con permiso

jueves, 21 de marzo de 2013

Versículos de Animo








Josué 1:9
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Isaías 40:31
31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Lamentaciones 3:55-57
Invoqué tu nombre, oh Jehová, desde la cárcel profunda;
Oíste mi voz; no escondas tu oído al clamor de mis suspiros.
Te acercaste el día que te invoqué; dijiste: No temas.

Isaías 12:2
He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí.

Romanos 15:13
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

2 Corintios 4:16-18
Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;
no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Filipenses 4:13
TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE.

Juan 14:23
Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

Mateo 11:28-30
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

2 Tesalonicenses 3:16
Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.

Juan 3:16
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Espero haberte ayudado, una abrazo a los dos, que tu amiga se mejore y que Dios los siga bendiciendo.

Fuente (s):

Las Sagradas Escrituras.

martes, 19 de marzo de 2013

Palabras de Aliento en Enfermedad y Dificultad











¡Sé fuerte y valiente, tú que pones la esperanza en el Señor!. Salmo 31:24


Que todo lo que soy alabe al Señor;
que nunca olvide las cosas buenas que hace por mí.
Él perdona todos mis pecados y sana todas mis enfermedades. Salmo 103:2-3



Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere; y si ha cometido pecados, será perdonado. Santiago 5:15


¡Qué alegría hay para los que tratan bien a los pobres!
El Señor los rescata cuando están en apuros.
El Señor los protege y los mantiene con vida;
los prospera en la tierra  los rescata de sus enemigos.
El Señor los atiende cuando están enfermos y les devuelve la salud.Salmo 41:1-3



¡Socorro, Señor!, clamaron en medio de su dificultad y Él los salvó de su aflicción.
Envió su palabra y los sanó; los arrebató de las puertas de la muerte.
Que alaben al Señor por su gran amor y por las obras maravillosas
que ha hecho a favor de ellos. Salmo 107:20

viernes, 15 de marzo de 2013

Versiculos De Consuelo Para Vencer La Tristeza Y El Dolor






"Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, 
    Volverás a darme vida, 
    Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra. Aumentarás mi grandeza, 
    Y volverás a consolarme." Salmos 71:20-21


-"Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto." Isaias 51:3


-"En aquel día dirás: Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado." Isaias 12:1


-"Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron." Apocalipsis 21:3-4

lunes, 11 de marzo de 2013

Versiculos de Aliento y Animo para las Mujeres-Así Nos ve Dios Mismo-






La mujer de carácter noble
Una mujer de carácter noble que se puede encontrar?
Ella vale mucho más que las piedras preciosas.
Su esposo confía plenamente en su
y no le falta nada de valor.
Ella lo lleva bien, no está mal,
todos los días de su vida.
Es de lana y de lino
y trabaja con sus manos.
Es como los barcos mercantes
llevar muy lejos su alimento.
Se levanta cuando aún está oscuro;
Se da comida a su familia
y las porciones de sus siervos.
6 Considera la heredad y la compra;
de sus ingresos, planta una viña.
Ella pone en su trabajo con fuerza;
sus brazos son fuertes para el trabajo.
Ella ve que su comercio es rentable,
y su lámpara no se apaga por la noche.
En su mano sostiene la rueca
y agarra el eje con los dedos.
Ella abre los brazos a los pobres
y extiende sus manos al necesitado.
Cuando nieva, no tiene que preocuparse por su familia;
para cada uno de ellos están vestidos de escarlata.
Ella hace que los revestimientos de su cama;
Ella está vestida de lino fino y púrpura.
Su esposo es respetado en la puerta de la ciudad,
donde toma su lugar entre los ancianos de la tierra.
Hace telas y vende,
y suministro de cinturones a los comerciantes.
Se reviste de fuerza y ​​dignidad;
Ella puede reírse de los próximos días.
Ella habla con sabiduría,
y fiel instrucción en su lengua.
Está atenta a la marcha de su hogar
y no come el pan de balde.
Sus hijos se levantan y la llaman bienaventurada;
también su esposo, y él la alaba:
“Muchas mujeres hacen las cosas nobles,
pero tú las superas a todas. ”
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura;
pero una mujer que teme al Señor es digna de alabanza.
Darle la recompensa que se ha ganado,
y lograr que sus obras la alaben en las puertas de la ciudad.


Proverbios 31: 9b-31

sábado, 9 de marzo de 2013

No te preocupes por el ayer y el mañana




Hay dos días en cada semana que no deben preocuparnos, dos días que no deben causarnos ni tormento ni miedo.

Uno es ayer con sus errores e inquietudes, con sus flaquezas y desvíos, con sus penas y tribulaciones. Ayer se marchó para siempre y está ya fuera de nuestro alcance.

Ni siquiera el poder de todo el oro del mundo podría devolvernos el ayer. No podremos deshacer ninguna de las cosas que ayer hicimos; no podremos borrar ni una sola palabra de las que ayer dijimos. Ayer se marchó para no volver.

El otro dia que no debe preocuparnos es el mañana con sus posibles adversidades, dificultades y vicisitudes con sus halagadoras promesas ó lúgubres decepciones. Mañana está fuera de nuestro alcance inmediato.

Mañana saldrá el sol, ya para resplandecer en un cielo nítido o para esconderse tras unas densas nubes, pero saldrá .

Hasta que no salga no podemos disponer de mañana, porque todavía mañana está por nacer.

Sólo nos resta un dia, hoy. Cualquier persona puede confrontar las refriegas de un solo dia y mantenerse en paz. Cuando agregamos las cargas de esas dos eternidades, ayer y mañana, es cuando caemos en la brega y nos inquietamos.

No son las cosas de hoy que nos vuelven locos. Lo que nos enloquece y nos lanza al abismo es elremordimiento o la amargura por algo que aconteció ayer y el miedo por lo que sucederá mañana.

De suerte que nos conformaremos con vivir un solo dia a la vez para mantenernos saludables y felices.

martes, 5 de marzo de 2013

¿Que dice La Biblia respecto de perdonar una infidelidad?





Entre los cristianos de diferentes iglesias y denominaciones, católicos o no, existen muchos mitos y falsa información respecto del matrimonio cristiano y sus obligaciones. La Biblia es muy clara al respecto, la información que allí podemos encontrar tiene hoy en día el respaldo de estudios psicológicos. Por lo cual es muy interesante hacer un análisis del contenido de dichos pasajes, que serán además muy útiles para quienes tengan problemas de pareja y deban superar o perdonar una infidelidad más allá de si tienen creencias religiosas o no.
Características del matrimonio cristiano:
El matrimonio cristiano es indisoluble, se trata de un compromiso para toda la vida que uno realiza hacia su pareja. Es una promesa recíproca de amarse, honrarse, respetarse y cuidarse en toda circunstancia y situación hasta que la muerte los separe. No obstante, ¿Dónde está escrita esta promesa recíproca en la Biblia? pues en ninguna parte, porque no es Dios quien casa a las personas, es la pareja la que decide casarse libre y espontáneamente, Dios sólo bendice la relación y espera que cada uno según la promesa que hizo, se comporte hacia el otro con mucho amor, se apoyen y se ayuden en todo mutuamente. No olvides nunca esto: TU DECIDISTE CASARTE, fue tu decisión comprometerte para toda la vida, nadie te obligó y Dios no te lo pidió, incluso hasta el apóstol Pablo recomienda no casarse a quienes tienen el don de continencia.
El hombre y la mujer cristianos, no pueden separarse de su cónyuge, Dios lo ordena de esta manera para que el “no creyente” tenga la posibilidad de convertirse a través de su pareja creyente. Sin embargo, el “no creyente” puede separarse cuando lo desee, es su decisión (1Co. 7:15).
Aquí se encuentra una de las interpretaciones más erróneas y perjudiciales para muchas personas cristianas que piensan que deben estar amarradas de por vida a un hombre o una mujer que les ha ocasionado daño.
Establezcamos algo: Si el “no creyente” abandona al cristiano, este último no tiene nada que hacer para evitarlo, no puede obligarlo a permanecer a su lado ¿verdad? Entonces queda libre de responsabilidad, y por lo tanto se separan por causa del abandono del primero. El asunto es, que no entendemos que significa el abandono. Tendemos a pensar que el abandono es la separación física, irse de la casa y dejar a la otra persona; pero el abandono tiene muchos matices, por ejemplo: Yo puedo abandonar emocionalmente a alguien y seguir a su lado, le retiro mi cariño, mi atención y practico la indiferencia, eso también es abandono; si yo golpeo a mi cónyuge estoy expresando un tipo de abandono, puesto que he dejado de protegerle para causarle daño, y si le soy infiel también le he abandonado. Hay muchas mujeres cristianas que sufren con maridos que las golpean, o que le son infieles una y otra vez o que tienen un trato hacia ellas deplorable. Estas mujeres cristianas piensan que no pueden separarse de su marido porque Dios no se lo permite. Debemos entender esto: Los golpes, la infidelidad, el maltrato verbal y la indiferencia afectiva, todos son sinónimo de abandono, por lo tanto, el cristiano víctima de estos sufrimientos está libre de su compromiso si así lo desea, Dios no obliga a nadie a permanecer en una relación tortuosa.
Algo debe quedar muy claro: El cristiano no puede repudiar a su pareja por ningún motivo a no ser por causa de fornicación (Mat. 5:32), pero de acuerdo a lo que dice el apóstol Pablo (1Co. 7:15), el no cristiano puede repudiar cuando quiera a su cónyuge, y este es el repudio del que ya hemos hablado, mal trato, infidelidad, indiferencia afectiva. Es decir, bajo estas circunstancias, el cristiano ya ha sido repudiado y por lo tanto la separación o disolución del vínculo matrimonial ya ha tenido lugar, y ahora el cristiano es libre de decidir. ¿Que pide Dios en este caso? que perdone, que intente salvar su matrimonio, pero Dios también sabe que a veces la situación es insufrible y te deja en libertad de tomar una decisión.
Lo explico de otra forma: Muchos se preguntan ¿Cuál es la voluntad de Dios para mi matrimonio? La voluntad de Dios no tiene nada que ver con el matrimonio de nadie. La voluntad de Dios siempre tiene que ver con las cosas que son eternas, y el matrimonio no es eterno (Mt. 22:30). Por supuesto que a Dios si le interesa tu vida personal y quiere que sea lo mejor posible, pero la voluntad de Dios, su propósito, su plan y principal preocupación es la salvación de las personas. Hagamos entonces de nuevo la pregunta ¿Cuál es la voluntad de Dios para mi matrimonio? La respuestas es: Que tengas paz, tranquilidad, fuerza, ánimo y buena disposición emocional para preocuparte del plan de salvación; ¿te permite tu actual relación de pareja esto, o está siendo una piedra de tropiezo? (Mat. 6:33). La integridad emocional y anímica deben permitirle al cristiano ocuparse en las cosas que debe, si esto no está funcionando así, algo está muy mal.
Implicancias de la infidelidad en el matrimonio cristiano:
Una infidelidad rompe el vínculo matrimonial, puesto que las relaciones sexuales ilícitas nos unen a esa persona (1Co 6:16) y Dios no obliga a nadie a permanecer casado bajo tanto sentimiento de dolor y angustia que este suceso le puede ocasionar. Jesús dice claramente que esta causal es motivo inmediato de divorcio (Mt 5:32).
Perdonar una infidelidad en el matrimonio cristiano:
El perdón enseñado por Jesús, es para todas las ofensas que el ser humano pueda hacer en contra de nosotros, y eso incluye la infidelidad matrimonial, es decir, el cristiano debe perdonar una infidelidad. Eso no significa que esté obligado a seguir viviendo con la persona que le fue infiel, la infidelidad disuelve el vínculo matrimonial y autoriza al cristiano a separarse si así lo desea, o puede decidir seguir viviendo con su cónyuge. En cualquiera de los dos casos debe perdonar.
La Biblia, como ya vimos, establece las causas por la cuales se puede disolver el vínculo matrimonial, no obstante en ninguna parte se le ordena al cristiano separarse por uno u otro motivo, esto es absoluta y total decisión de cada uno frente a su problemática.
Si tú como cristiano fuiste víctima de una infidelidad y crees que tienes la fuerza para perdonar y continuar la relación, existiendo de por medio un real y genuino arrepentimiento de tu pareja (cristiana o no) lo recomendable es perdonar y comenzar a buscar la restauración matrimonial y emocional de ambos lo más rápido posible.
Por otra parte, si has sido víctima de una infidelidad y no crees tener la fuerza para superar una infidelidad por diversos motivos: Reincidencia de la pareja infiel, violencia intrafamiliar o has tratado de continuar por algunos meses o años y sencillamente no lo puedes soportar; no te sientas obligado a continuar la relación, primero está tu estabilidad emocional. Dios no quiere bajo ningún punto de vista que caigas en un torbellino depresivo del cual difícilmente podrás salir sin ayuda profesional y que disminuirá todas tus capacidades y talentos. No obstante, después de una separación aunque sea definitiva, debes buscar el perdón por lo que te hicieron, esto significa no albergar sentimientos de odio, rencor o venganza.
No estamos recomendando bajo ningún punto de vista el divorcio. Frente a una infidelidad el cristiano debe procurar hacer todo lo que esté a su alcance para mantener su matrimonio, velar por el bienestar de su pareja e hijos y si es necesario recurrir a la ayuda profesional. No obstante, existen situaciones matrimoniales que como dijimos son insufribles, y es allí donde será mejor considerar la separación como una ventana de auxilio.
Cuando el cristiano decide perdonar una infidelidad y continuar la relación, está tomando la decisión de cargar una cruz, pero debe tener claro que una cruz no se carga sólo por cargarla, sino que se hace con un propósito que tiene implicancias trascendentales muy importantes. Jesús al cargar su cruz tenía un propósito muy claro e importante, no sufrió solo por querer sufrir ¿verdad?  Si ves que este sufrimiento no te conduce a nada sino sólo a más sufrimiento, entonces será cargar una cruz sin ningún propósito. Recuerda que Dios quiere que tu vida tenga un propósito, el cual debe tener necesariamente implicancias eternas.
Ahora te invito a que dediques un tiempo para la reflexión de este tema:
  • Tú que eres creyente revisa y considera las posibilidades que tienes con tu matrimonio.
  • Recuerda que Dios no tiene la culpa de lo que te sucedió, las tentaciones de la carne son muy fuertes para todo tipo de personas y Dios con toda seguridad te ha protegido de algo peor.
  • No condenes a tu cónyuge, no ocupes frases ni palabras condenatorias, recuerda que lo que le que ocurrió a él, en circunstancias similares también te pudo ocurrir a ti. No tires la primera piedra (Jn. 8:7)
  • Recuerda la parábola del “Siervo desagradecido” (Mt. 18:23-35) no importa cuangrande ofensa comentan contra ti, debes perdonar porque Dios te perdonó primero una ofensa mucho mayor.
  • Recuerda buscar y pensar en la voluntad de Dios para tu vida, dentro de la cual puede ser continuar la relación por la importancia que hay detrás de eso o también puede ser terminarla porque no tiene posibilidades futuras.
  • Conversa ahora con tu cónyuge acerca de este tema, plantéale el panorama bíblico frente al matrimonio y la importancia que tiene para ti.





Antes de ser infiel, piensa que estas cambiando tardes y noches enteras por, como mucho, dos horas… Que estas eligiendo los besos de alguien que te tiene ganas en vez de los de la persona que te ama… Que estas prefiriendo a una persona para la cual eres ”alguien más” en vez de la persona que quizás sea la única a la que de verdad le importes… Que estas prefiriendo a alguien que pensó que estabas ”bueno/a” en vez alguien que cree que eres la persona mas hermosa del mundo…
Que estas optando por alguien que te alimenta el ego en vez de optar por alguien que te llena el corazón… Que estas apartando de tu lado a una persona que daría la vida por ti por alguien a quien apenas le interesas… Que estas traicionando la confianza de alguien que piensa y se preocupa por tí las 24hs a cambio de alguien que probablemente te olvide mañana