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miércoles, 31 de julio de 2013

7 consejos para un matrimonio maduro





1. El matrimonio es para amar. Y amar es una decisión, no un sentimiento. Amar es donación. La medida del amor es la capacidad de sacrificio. La medida del amor es amar sin medida. Quien no sabe morir, no sabe amar. No olvides: amar ya es recompensa en sí. Amar es buscar el bien del otro: cuanto más grande el bien, mayor el amor. Los hijos son la plenitud del amor matrimonial.
2. El amor verdadero no caduca. Se mantiene fresco y dura hasta la muerte, a pesar de que toda convivencia a la larga traiga problemas. El amor, ama hoy y mañana. El capricho, sólo ama hoy. Los matrimonios son como los jarrones de museo: entre más años y heridas tengan, más valen, siempre y cuando permanezcan íntegros. Soportar las heridas y la lima del tiempo, y mantenerse en una sola pieza es lo que más valor les da. El amor hace maravillas.
3. Toda fidelidad matrimonial debe pasar por la prueba más exigente: la de la duración. La fidelidad es constancia. En la vida hay que elegir entre lo fácil o lo correcto. Es fácil ser coherente algunos días. Correcto ser coherente toda la vida. Es fácil ser coherente en la hora de alegría, correcto serlo en la hora de la tribulación. La coherencia que dura a lo largo de toda la vida se llama fidelidad. Correcto es amar en la dificultad porque es cuando más lo necesitan.
4. Séneca afirmó: “Si quieres ser amado, ama”. El verdadero amor busca en el otro no algo para disfrutar, sino alguien a quien hacer feliz. La felicidad de tu pareja debe ser tu propia felicidad. No te has casado con un cuerpo, te has casado con una persona, que será feliz amando y siendo amada. No te casas para ser feliz. Te casas para hacer feliz a tu pareja.
5. El matrimonio, no es “martirmonio.” De ti depende que la vida conyugal no sea como una fortaleza sitiada, en la que, según el dicho, “los que están fuera, desearían entrar, pero los que están dentro, quisieran salir”.
6. El amor matrimonial es como una fogata, se apaga si no la alimentas. Cada recuerdo es un alimento del amor. Piensa mucho y bien de tu pareja. Fíjate en sus virtudes y perdona sus defectos. Que el amor sea tu uniforme. Amar es hacer que el amado exista para siempre. Amar es decir: “Tú, gracias a mí, no morirás”.
7. Para perseverar en el amor hasta la muerte, vive las tres “Des”: Dios. Diálogo. Detalles.
a. Dios: “Familia que reza unida, permanece unida”.
b. Diálogo, para evitar que los problemas crezcan.
c. Detalles: de palabra y de obra. “Qué bonito peinado”. “¿Qué se te antoja comer?” “Eres el mejor esposo del mundo”. “Hoy, la cena la hago yo”. “Nuestros hijos están orgullosos de ti”. El amor matrimonial nunca puede estar ocioso.

Por Ricardo Ruvalcaba

jueves, 25 de julio de 2013

Cómo tener éxito en el amor






¿Cómo tener éxito en el amor?
La respuesta es dolorosa, dura, difícil, impactante. Para muchos “novedosa”, y para otros parecerá una revelación directa del cielo, sin embargo, la respuesta sigue siendo sencilla:
Para tener éxito en el amor, tienes que amar como Cristo te amó  a ti. Sin reservas, sin medidas, sin condiciones, sin límites, sin esperar nada a cambio y sabiendo con resignación, que probablemente serás herido, serás rechazado, serás lastimado, y probablemente olvidado y abandonado. Sin embargo, cuando amas como Cristo te amó a ti, terminas cosechando amor, un amor que el mundo no comprende, un amor celestial, amor que hasta (por si no lo sabías) ni los mismos ángeles del cielo conocen.
Ama con el amor de Cristo, amor sin límites, amor fiel, amor sincero, amor profundo, entrega total. Pero amor responsable. Si Cristo no te amara tanto, ya te hubiera dado todo lo que le has pedido. No todo lo que creemos que es bueno, será para nuestro bien. Si Cristo no te amara tanto, no te habría hecho esperar en muchas ocasiones a recibir lo que has pedido.
Dios ha establecido la ley de la siembra y la cosecha. Siembra amor, como el amor de Cristo, y no un amor humano, solamente emocional o temporal, sino amor verdadero; y cosecharás hermosas lágrimas, heridas que duelen con alegría, decepciones que llenan el alma y la fortalecen. Ama con el Amor de Jesús y serás inmensamente feliz cuando seas insultado, calumniado, injuriado. Y aun morirás con una sonrisa divina en tu rostro si entregas tu vida por haber amado como a ti te amó Cristo Jesús.
Si quieres tener éxito en el amor con tu pareja, ámale con el amor de Cristo, seguramente serás decepcionado, pero cosecharás madurez y Dios quien ve tus lágrimas en secreto, te recompensará en público. Serás derribado, pero te levantarás y amarás de nuevo.
Si quieres tener éxito en el amor con tus hijos, parientes, amigos, ámales con el amor de Cristo. Niégales sus caprichos, explícales y hazles esperar para recibir. Cuando ellos no miran los peligros y piden o quieren cosas que tú sabes serán para su mal, no para su bien.
Ámales y atrévete a ser mal interpretado, rechazado. Te llamarán canalla cuando no puedan vencer tu firmeza; te llamarán asesino cuando defendiéndolos tu derribes a sus feroces enemigos; te dirán que los has abandonado, cuando tú lo único que quieres es que esperen, y así crezcan, maduren y entiendan que el mundo no es color de rosa.
Te culparan de todos sus fracasos, te cargaran la culpa de todos sus errores, pero tu carga será ligera, porque tu cosechaste madurez, firmeza, fortaleza, vida eterna y un día verás un verdadero cambio en sus vidas y además es el mismo Jesús quien lleva tus cargas y cada vez que sientas los latigazos de la traición en tu espalda, sabrás que tu corazón está recostado en el pecho del mismo Cristo y serás aún más, por el,  inmensamente amado.
Si amas con el amor de Cristo, no amas por ti mismo, es Cristo en ti, tú esperanza gloriosa, es la manifestación divina, amor de Padre, amor firme, y amor maternal: amor del Espíritu, quien sobre ti se posa cual graciosa paloma sobre tu hombro y te dice:
Tú, sigue amando, porque también yo a ti, TE AMO….
Escrito por Hermes Alberto Carvajal


lunes, 22 de julio de 2013

DIOS TE MOTIVA A ESTAR SUPER MOTIVADOS






Quiero compartirte con esta historia principios para vivir motivado.

1- Miedo es fe a lo a malo. Motivación es fe a lo bueno.
Cuando una persona espera las cosas buenas, siempre va a estar motivado. 
Cuando una persona cree y espera lo malo, siempre va a tener miedo. 
Hoy
la gente está buscando motivación. Una cosa es una persona que motiva y
otra cosa es Jesús que fue un maestro motivador, que daba palabras para
mantenerse motivado.

2- Sé que llegaré
Tenemos en el pasaje a los discípulos y Jesús durmiendo en una barca cuando se largó una tormenta. 
Los discípulos despertaron a Jesús.

Yo
me pregunto, si ellos eran pescadores y antes de conocer a Jesús habían
atravesado tormentas, y ahora estando con Jesús, también les sucedía;
¿para qué les servía seguir a Jesús?


La diferencia está en que
antes cuando ellos tenían una tormenta tenían que volver al punto de
partida, pero con Jesús iban directamente al punto de llegada porque
Jesús les dijo ‘pasemos al otro lado’.

Antes uno se drogaba, se deprimía, se quería matar, pero ahora con Jesús no volvemos hacia atrás, sino que vamos hacia lo que Dios nos ha prometido. 

Antes íbamos hacia atrás, pero ahora vamos hacia delante.

Si la tormenta no nos mató cuando no teníamos a Jesús, ¿por qué va a hacerlo ahora?

Si Jesús te dijo: ‘pasemos al otro lado’, si Él te dio un sueño, una promesa; no importa cuántas tormentas desate el diablo, llegarás hacia el propósito por el cual el Señor te ha llamado.

Una persona motivada sabe que va a llegar, no se pone a llorar en medio de la tormenta, sino que vuelve a hablar la palabra. Llegarás a la meta.

3- Las personas motivadas, hablan a dónde van

No
hables de dónde venís, no hables lo que te pasó. Hablá hacia a dónde
vas, hablá tu meta. No hables sólo delante de la gente, hablá para vos.

Dibujá ese otro lado hacia el que vas.

Jesús les dijo: ‘pasemos al otro lado’, a pesar de que era obvio que si subían a un bote era para pasar al otro lado.
En medio de dificultad hay que aprender a hablar.

Cada vez que Dios te da una palabra, Satanás te va a dar otra opuesta.
Cada vez que Jesús te dice de ir al otro lado, el diablo te va invitar a ir hacia atrás.

Cada vez que Jesús te dice que va a prosperarte, el diablo te dice que vas a perder el trabajo.

Tenés que creer siempre la primera palabra, no la segunda porque esa es del diablo mientras que la primera es de fe.

Cuando alguien venga y te diga ‘no te quiero’ significa que llegó segundo porque Dios ya te dijo que te ama.
El que te diga que no vas a tener trabajo es el que llegó segundo, porque el Padre te ha dicho que tendrás todo lo que pidas.

4- Tres niveles de fe de una persona motivada:
a. La fe como una semilla: Te sirve para aprender a pedir tus necesidades. 
Cuando lo conocés, lo primero que Dios te enseña, es a pedir.

b. La fe de las tormentas: Es la fe que funciona como un árbol. 
El segundo nivel de fe es cómo yo enfrento mis tormentas. 
La fe para las crisis no vienen explicadas, primero es la experiencia y luego la enseñanza. 
En las crisis no necesitamos leyes, necesitamos la vida de Dios.

Muchas
cosas que nos han pasado, Dios no nos las ha anticipado porque cuando
la fe ya es un árbol fuerte que resiste, primero sucede la experiencia y
luego el Señor nos enseña.


Las crisis nos hacen sabios.
En la crisis nunca le pidas a Dios que pase rápido, tenés que pedirle a Dios que te haga fuerte.
En
este nivel las críticas no te afectan, las críticas son las mismas pero
el que cambió fuiste vos porque las crisis te hicieron más fuerte.


c. Fe de conquista: José tuvo fe para tener un sueño, luego tuvo crisis y luego tuvo a Egipto, fe de conquista.

Después de una tormenta hay una promoción.
Después de tu tormenta va a haber alguien esperándote para bendecirte.

Cuando cruzaron la tormenta, Jesús y los discípulos sanaron a un endemoniado que ganó diez ciudades. 

Si estás pasando por tormenta, motivate porque después de la tormenta viene una promoción.

En medio de tu tormenta demandá al diablo. Si te levantó una tormenta recordale que los hijos de Dios no caemos muertos en la tormenta.

5- Los súper motivados aprenden a dormir
Tenés que dormir.
Tenés que aprender a conectar tu cuerpo que necesita descanso, con tu espíritu.

Cuando a David lo perseguían, él se fue a dormir.
Un ángel le dijo a Elías: ‘come y duerme’.

Cuando nuestro cuerpo está cansado, nuestro espíritu se traba.
Tenemos que saber dormir en la tormenta.
Dormir quiere decir, generar un clima de paz y confianza.

Si sos líder de un grupo ellos tienen que verte dormir espiritualmente. El grupo te tiene que ver tranquilo, descansando.

Paz no es no tener conflictos. Paz es estar tranquilo en medio de los conflictos. Paz es un arma de victoria, porque lo que el diablo no tiene es paz.

6- Los súper motivados sabemos el doble secreto
Saber echar- saber levantar.

Jonás se durmió en un barco y se largó una tormenta.
Jesús se durmió en un barco y también vino una tormenta.

La
diferencia entre los dos está en que Jonás provocó por su desobediencia
la tormenta. Cuando lo echaron al agua, la tormenta cesó.
 

Tenés que tirar a tu Jonás al agua, tirá tus partes inmaduras, sacá tus chusmeríos, tus malos pensamientos, tu hablar negativo.

Tu Jonás tiene que ser echado para levantar el Cristo que te habita.

Tenés que despertar los dones que Dios te ha dado, despertar los sueños.

Tenemos
que echar lo malo pero levantar el poder que Dios nos ha dado. Volver a
orar con autoridad, volver a declarar con poder, volver a soñar en
grande, volver a levantar al Cristo que nos habita, porque cuando yo
levante lo que Dios me ha dado la tormenta se calmará.

“En aquel día les dijo: ‘Pasemos al otro lado’”
Cuando viene la tormenta, lo levantan al Señor y le dicen: ‘no tienes miedo, nos vamos a
morir’ y Jesús les dijo: ‘¿todavía no tienen fe?’


Les dijo
todavía porque a la mañana les había sembrado una semilla, la cual
tendría que haber crecido. Jesús les había dado una palabra para
enfrentar la tormenta.

Para todas las tormentas que vengan a tu vida, Dios ya ha habilitado una palabra de fe para ayudarte a enfrentarlas.

Cuando tengas una crisis no busques que Dios te de una palabra, buscá la palabra que Dios ya te dio, porque Dios te dio en tu ayer la palabra para vencer la tormenta de tu hoy.
Hoy
estás recibiendo una palabra para la tormenta de tu mañana. Dios no
deja que pase una tormenta sin haberte dado la salida con ella.

Cuando a Daniel lo buscaron para matarlo, él hizo lo que siempre hacía, abría la ventana y oraba al Padre, porque Dios siempre te da la semilla antes.

Fe no es tener la salida, fe es ver la salida que ya te ha sido dada. Dios no nos dará una prueba más grande que nuestra fe. Si viene una prueba, Dios ya me equipó antes para llegar al otro lado.

7- ¿Cómo funciona la palabra que Dios me da?
Siempre la semilla trabaja en el cuarto nivel.
El primer nivel es lo que yo sé de mí y lo que los demás saben de mí.

El segundo nivel es lo que yo sé de mí y los otros no saben de mí; eso es mi intimidad.

Hay un tercer nivel, que es lo que los demás saben de mí, que yo no sé.

El cuarto nivel es lo que yo no sé de mí y los demás tampoco saben de mí; en este nivel es en el que Dios trabaja.

Dios va a hacer que sepas lo que ni vos, ni los demás saben de vos. Todo lo que Dios te ha dado nadie lo sabe.

Cuando
Jesús se levantó le habló a la tormenta y le dijo que enmudeciera. En
ese momento todos comenzaron a preguntarse quién era Él.
 

La
gente va a sorprenderse al verte y van preguntarse quién sos vos, que
después de divorciarte formaste tu familia, quién sos vos, que estabas
enfermo y ahora hablás victoria. La gente no va a saber qué te pasó.

Cuando una persona se pregunta quién es, tiene baja estima; pero cuando los demás se lo preguntan, eso significa que tenés buena estima.

La gente se va a sorprender cuando descubra todo el potencial que está dentro tuyo.

Las crisis vienen para hacernos fuertes y liberar lo que estaba oculto en nosotros. 

Las crisis vienen porque nos ha sido dada una semilla de fe, que tiene que crecer.

La fe sirve para lograr cosas, para pasar crisis y llevarnos al tercer nivel, que es conquistar cosas grandes.
La tormenta no lo despertó al Señor, pero la voz de sus amigos sí pudo despertarlo.

No importa las tormentas que haya, siempre nuestra voz será la que despierte al Cristo que nos habita. 

Siempre la voz de sus amigos lo levantará para que calme lo que nosotros todavía no podemos calmar.

En el Antiguo Testamento Dios llamaba a uno: Abraham, Moisés, Gedeón, Ezequiel, Jeremías, etc.
En el Nuevo Testamento llama también a uno. Pero esta vez llama a uno que son muchos.
Jesús dijo: ‘edificaré mi iglesia’, no dijo que iba a edificar apóstoles ni pastores. Iglesia es un grupo que son uno solo.

Joel dice: ‘Derramaré mi espíritu sobre toda carne’. 
Vienen situaciones de bendición sobre grupos completos. La bendición de uno
será la bendición de todos, porque somos muchos, pero somos uno.


Las mejores iglesias no tienen los mejores predicadores, las mejores iglesias tienen los mejores equipos.

Un día el profeta tomó una vasija nueva a la que le puso sal y agua. Echó agua en las aguas enfermas, en la tierra y las aguas se sanaron.

La tierra, el sistema, el agua, la gente están corrompidos; pero Dios va a elegir una vasija nueva donde va a echar su fe, su Palabra. Será una vasija nueva porque una vasija vieja no resiste la sal.
Dios va a elegir gente que quiera ser nueva.

El sistema corrupto va a quebrarse y la gente enferma va a sanarse.


Dios nos va a dar las fuerzas de la pasión para caernos y levantarnos rápidamente.

FORTALECED LAS MANOS CANSADAS, AFIRMADLAS RODILLAS ENDEBLES.DECID A LOS DE CORAZÓN APOCADO:
ESFORZAOS NO TEMÁIS;HE AQUÍ QUE VUESTRO DIOS VIENE CON RETRIBUCIÓN, CON PAGO;
DIOS MISMO VENDRÁ Y OS SALVARA.ISAÍAS 35:3-4

sábado, 20 de julio de 2013

No Puedes Más ? Hay una Promesa de Dios para Ti






Si crees que ya no puedes soportar más dolor y sientes que todo está perdido, recuerda que Dios entregó todo lo que tenía y sabe lo que tú enfrentas.
1 Pedro 5:7
Dejen en las manos de Dios todas sus preocupaciones, porque Él cuida de ustedes.