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viernes, 28 de febrero de 2014

¿Qué dice la Biblia acerca de la tolerancia?






Tolerar la independencia cuestionable puede ser algo sabio de hacer.

 Está en la Biblia, Hechos 5:38-39, “Y ahora os digo: Apartaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios”.


La cultura secular quiere que nuestros hijos crean que todas las opiniones son válidas, que aprueben todos los estilos de vida y que traten todos los comportamientos como aceptables. Sus hijos sentirán presión para ajustarse a esta cosmovisión. Así que, ¿cómo les enseña a responder?

Usted puede enseñarles a sus hijos tolerancia bíblica — una virtud valiosa que le servirá a sus hijos a través de la vida. La tolerancia mundana dice: No hay reglas, así que no juzguen las opciones de las otras personas. La tolerancia bíblica dice: Yo compartiré la verdad de Dios con otras personas con gentileza y respeto (1 Pedro 3:15-16).

En la Escritura, la tolerancia está ligada con el amor — amor agape, el tipo de amor desinteresado. Por ejemplo, Efesios 4:2 nos exhorta a mostrar "tolerancia unos con otros en amor" (NVI). La tolerancia comienza con estar centrados en las otras personas en vez de en nosotros mismos. Cuando alguien, con una opinión o estilo de vida no bíblicos, le confronta a usted o a su hijo(a), refrene las ganas de tomar represalias o rebajar a la persona. Sus hijos aprenderán mejor la tolerancia al observarle a usted.

La tolerancia bíblica está basada en ver a las otras personas como alguien que está perdido. Ellas merecen nuestra compasión. Cuando usted mira a las personas de esta manera, las puede escuchar y tratarlas con franqueza y respeto, aún cuando usted no esté de acuerdo con ellas. La tolerancia bíblica también le permite compartir la verdad con gentileza.

Seamos sinceros: Dios nos aguanta muchas cosas — nuestras malas elecciones, nuestras opiniones equivocadas acerca de Él, nuestros fracasos. Por supuesto, nosotros deberíamos poder hacer lo mismo por otros.

Claro que la tolerancia bíblica tiene sus límites: no vamos a justificar el pecado o la falsedad o adoptar comportamientos impíos. Sin embargo, cuando se aplica propiamente, la tolerancia trae la paz de Dios.

Las siguientes actividades y discusiones están diseñadas para ayudarle a hablar con sus hijos sobre la tolerancia bíblica. Ya sea que tenga hijos de edad preescolar, adolescentes o de cualquier otra edad entre estas dos categorías, ellos pueden aprender tolerancia hacia todas las personas.

Puntos clave
-La tolerancia es una virtud bíblica, pero es diferente a lo que el mundo entiende por tolerancia.
-La tolerancia bíblica trata a las otras personas con respeto y compasión.
-La tolerancia bíblica comparte la verdad con gentileza.

Versículo a memorizar para la familia
Hebreos 12:14
"Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor."

Estudio de la Escritura
Para un estudio más profundo sobre la tolerancia bíblica, lea los siguientes pasajes bíblicos:
-Juan 4:4-26
-Juan 8:1-11
-Hechos 17:22-24
-Romanos 12:9-21
-Colosenses 3:12-17

Derechos de Autor © 2011 escrito por Larry Fowler. Utilizado con permiso. ThrivingFamily.com.



lunes, 24 de febrero de 2014

¿CÓMO DEBEN SER LAS RELACIONES SEXUALES EN LA PAREJA CRISTIANA?








 LA FELIZ INTIMIDAD DE LA PAREJA -

Los científicos sociales, generalmente dividen la vida en las siguientes áreas
que influyen para que tengamos una vida bien equilibrada:


· Social 
· Emocional 
· Intelectual 
· Espiritual 
· Física 


El área física comprende también la vida íntima de la pareja.

Hablando de vida íntima, muchos piensan que El sexo es todo en el matrimonio.

 Muchas personas esperan que una buena relación sexual sea la base de un buen

 matrimonio, pero no es necesariamente así. Lo opuesto en realidad es lo correcto:

 una buena relación conyugal es la base de una buena relación sexual.

La sexualidad es un don de Dios para sus hijos; El nos creó con impulsos sexuales.



La Biblia dice: “Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín…”
Génesis 4:1.


Conocer en las Sagradas Escrituras significa “relaciones sexuales”.

 Se puede entender por lo tanto que aunque habla de un acto físico,

 el versículo se refiere a un conocimiento que incluye compartir, estar de acuerdo,

 revelarse totalmente el uno con el otro. Esa es la plenitud de la union sexual.

 ¿Por qué? Porque a través de la relación intima, tanto el hombre como la mujer,

 se revelan o se descubren el uno al otro como nunca antes, para que puedan comunicarse

 a niveles aun mas profundos de la vida.


La satisfacción sexual sana es el resultado de la armonía que reina en otras áreas dentro

 del matrimonio. Recién cuando la pareja aprende el significado de amor genuino,

 cuando ambos se aceptan mutuamente tal como son, cuando se ocupan del arte de la

apreciación mutua, cuando aprenden los principios de la comunicación eficaz,

 cuando aceptan las diferencias y preferencias individuales, cuando se adaptan a una

relación tolerante de respeto y confianza mutua, es cuando pueden esperar alcanzar

 una experiencia sexual satisfactoria.

Alla Fromme se refiere al acto sexual como una “conversación corporal”, quiere decir

 que tanto el cuerpo como la personalidad de los dos entran en contacto mutuo durante

 la unión sexual.


Para que haya un ajuste sexual, después del casamiento, es necesario dejar pasar un

 tiempo. Esto preocupa a muchas parejas que pensaban alcanzar armonía instantánea.

 Algunos estudios muestran que menos del 50% de las parejas experimentan satisfacción

 al inicio de su vida conyugal.


Cuatro áreas de intimidad que son vitales para la satisfacción sexual



El sexo es mucho más que tan sólo un acto físico. El buen sexo es el reflejo de una

buena relación. Es la coronación de aquello que está correcto en un buen matrimonio.



Cuatro aspectos de la relación que contribuyen para un buen sexo.



1 - Relación Verbal

Esta comprende el aprender a conocer a su cónyuge a través de la conversación,

 pasando tiempo juntos. Esto es muy significativo para la mayoría de las mujeres

 que por lo general desean estar mas ligadas a sus compañeros a través de la

intimidad verbal, antes de tener placer en el acto físico.



2 - Relación Emocional

Compartir mutuamente sentimientos profundos es relación emocional, la cual es vital

 para la satisfacción sexual. Principalmente para las mujeres, pues ellas responden

mejor a la relación sexual cuando toda la relación es abierta y cariñosa, cuando sienten

 que sus esposos entienden y valoran sus sentimientos.



3 – Relación Física

Al pensar en relación física, piensa más en términos de toques, caricias, abrazos,

besos y romance. El tipo correcto de toque libera un flujo placentero y curativo con

 elementos químicos en el cuerpo de ambos, de quien toca y quien es tocado. La pareja

 gana mucho cuando uno toca al otro de la manera correcta.



4 – Relación Espiritual

La relación espiritual puede ser el grado más alto de intimidad. Esposo y esposa se

pueden conocer mutuamente cuando ambos se vuelcan a Dios y Lo conocen de corazón a

 corazón. La intimidad espiritual se puede obtener cuando la pareja ora junta, adoran

 juntos y frecuentan juntos la iglesia. La relación espiritual involucra conocerse el

 uno al otro en el contexto de la fe compartida.



Recuerda que el desempeño sexual está directamente relacionado con toda las áreas de

nuestros sentimientos. Si se aprecian el uno al otro como persona y con alegría

satisfacemos las necesidades comunes en otras áreas de la vida, tendremos una

relación sexual ardiente y fuerte. El nivel en el cual experimentamos satisfacción

 sexual mutua es probablemente un indicador de cuán bien nos estamos comunicando,

 interesando, siendo honestos, deleitándonos, y sintiéndonos libres el uno con el otro



Para ambos

Toma la iniciativa sexual – Esto es generalmente apreciado tanto por el hombre como

por la mujer. Un cambio de ritmo fortalece la experiencia de la pareja.



Cuida tu apariencia – Tu pareja valorizará tu esfuerzo para mostrarte atractivo/a.


Separa un tiempo mayor para tener placer en la experiencia sexual

 – No se apresuren. Hagan de este encuentro un momento muy especial para ustedes.

Presta atención al ambiente dentro del cual harán el amor - Debe haber privacidad,

 pues nadie debe interrumpir ese momento. El lugar debe estar preparado de la mejor

 forma posible, para que pueda proporcionar un encuentro maravilloso

 (música suave, luces bajas, una cama bien arreglada, un ambiente perfumado);

 todo es extremadamente importante.



Expresa tus deseos – Usa palabras como: “te amo”, “te necesito”, “estoy loco/a por ti”

, “estas lindo/a”, “me volvería a casar contigo”.

 Estas palabras tienen un poder especial de estímulo.

 Dile con frecuencia estas palabras a tu compañero/a, y demuéstrale cuánto te gusta

 estar con él/ella.



Frecuencia de la actividad sexual - La frecuencia sexual depende de varios factores

como: edad, salud, presión social, trabajo, condiciones emocionales, habilidad para

comunicarse sobre asuntos relacionados con el sexo, etc.

La pareja es quien debe determinar de acuerdo con sus condiciones, cuántas veces se

encontrarán íntimamente. Esto puede variar de pareja a pareja, de situación a

situación, como también de período a período.

Ninguno de los dos, en ningún momento debe forzar al otro a hacer lo que el otro no

desea, ya que el amor no fuerza, mas bien respeta. Recuerda que la relación sexual

es un acto físico, emocional y espiritual.



SOLO PARA LAS MUJERES

Comprende tu tremenda necesidad sexual – Habrán ocasiones en las que desearás

relacionarte íntimamente con tu esposo aún cuando las cuatro áreas de intimidad ya

analizadas no estén exactamente en el lugar correcto. Por esta razón, no te prives de

 esta oportunidad si sientes que tus necesidades no fueron satisfechas.

No prives a tu esposo del placer de relacionarse íntimamente contigo– Algunas veces,

 esposas a las cuales sus necesidades no fueron satisfechas o sus perspectivas no

fueron correspondidas, se sienten en el derecho de castigar a sus esposos, evitando,

 negándose a la relación sexual con él. Recuerda que podrás estar contribuyendo a que

 haya un distanciamiento entre ustedes, enfriando y hasta quebrando la relación.


“La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene

 el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno

 al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos

 sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os

 tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia”. I Corintios 7:4,5.



Descubre lo que a él realmente le gusta – El hombre vibra cuando su esposa le pregunta

 lo que a él le gusta con respecto al sexo y trata de satisfacerlo.

 Esto no significa que tengas que abrir la mano de tus convicciones personales o

particulares, de actividades sexuales que consideras ofensivas, porque existen límites

 en la relación íntima dentro del el matrimonio. Pero no te olvides que puedes hacer

 muchas cosas que tu esposo imagina en su mente, que podrás concederle y tener placer

 con ésto.



Preséntese de forma sexy – Aproveche aquellas ocasiones mágicas en que tomas un baño

relajante, vistes algo sexy, esparces un poco de perfume alrededor,

 disminuyes la luz de la habitación, pones una música romántica, en fin,

 preparas la habitación para un momento especial. Con toda seguridad tu esposo sentirá

 placer tanto como tú. Esta es una forma de contribuir para que haya variedad,

 lo cual es bastante útil y saludable en la vida sexual.



“Hablamos frecuentemente sobre la relación sexual como “hacer el amor”.

 Estrictamente hablando, esto no es verdadero. El encuentro de dos cuerpos no puede

 hacer amor. Solamente puede expresar y enriquecer el amor que ya existe. Y la calidad de la experiencia dependerá de la calidad

 de amor que se expresa” David R Mace en su libro “Quien Dios Unió”

.“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla;

 pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgara Dios” Hebreos 13:4.


Los profesos cristianos no deberían entrar en la relación matrimonial hasta

 que el asunto haya sido considerado cuidadosamente, con oración,

y desde un elevado punto de vista, para ver si Dios puede ser glorificado

 por tal unión. Luego, deberían dar debida consideración al resultado de cada uno

 de los privilegios de la relación matrimonial; y el principio santificado debería

 constituir la base misma de toda acción.- RH, 19 de septiembre de 1899.



SOLO PARA LOS HOMBRES


Sé romántico – Las mujeres adoran sentirse amadas, valorizadas, admiradas, y cortejadas.

 Flores, tarjetas, notas, o un pequeño obsequio, pueden producir un efecto

 sorprendente. Recuerda que si deseas tener un buen encuentro íntimo con tu esposa

en la noche, la preparación comenzará en las primeras horas del día.

 No te olvides también que las mujeres son atraídas por lo que escuchan.

No te apresures en las primeras caricias – No perderás nada si se dedicas más tiempo

 a tocar, abrazar y acariciar a tu esposa. Pregúntale dónde y cómo le gusta ser

 tocada, y se sensible a sus necesidades. Recuerda de tocarla libremente con caricias

 que no necesariamente lleven al sexo. Elógiala, dile cuánto la deseas, y dale abrazos

 espontáneos.


Se sexy – No quiero decir con esto que debes tener un cuerpo bien trabajado.

 Me refiero a estar limpio, perfumado, barba afeitada

 (a algunas mujeres no les gusta la barba), con colonia, sábanas limpias en la cama,

 y música romántica suave, de fondo.



Concéntrate en satisfacer a tu esposa – Recuerda que tú eres estimulado por lo que ves,

 y automáticamente, estás preparado para una relación intima. El hombre es como un

fuego de gas, muy pronto da calor, mientras que la mujer es como un fuego de leña,

 lleva más tiempo, hasta 40 minutos. Por lo tanto espera hasta el momento en que ella

 te de la señal de que esta altamente excitada, para que juntos, puedan llegar al

orgasmo.

“Hablamos frecuentemente sobre la relación sexual como “hacer el amor”.

 Estrictamente hablando, esto no es verdadero. El encuentro de dos cuerpos no pueden

hacer amor. Solamente puede expresar y enriquecer el amor que ya existe.

 De la calidad de la experiencia dependerá la calidad de amor que se exprese”

David R Mace en su libro “Quien Dios Unió”.

“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla;

 pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgara Dios” Hebreos 13:4.



2) SEXO ORAL

El sexo oral no se menciona específicamente en la Escritura, y se considera que es

 una relación sexual. La Biblia prohíbe la relación sexual fuera de la relación

 matrimonial; en otros términos, sería inmoral y pecaminoso comprometerse en

sexo oral fuera de matrimonio pensando que no es ninguna relación realmente sexual.

Algunos estudiosos han indicado que Cantares de Solomon habla figuradamente

 sobre el sexo oral; pero esto es especulativo y no establece su necesidad

en el matrimonio. Si realmente fuera permitido por las Escrituras,

sería meramente una opción, no un asunto obligatorio
.
Las relaciones sexuales entre un hombre y su esposa debe tener las calidades

 siguientes para estar en armonía con lo qué la Escritura dice sobre fe y vida:


1. Consentimiento mutuo: 1 corintios 13 declara
,
 "el Amor no busca lo suyo." De esto nosotros podemos inferir debidamente que

 un esposo no puede coercer al otro esposo en cualquier clase de actividad,

sexual o no, si eso es contrario a sus principios, sus deseos, etc.,


2. Respeto mutuo: Efesios 5 declara, "Someteos unos a otros en el temor de Dios.

 " Básicamente, el verdadero amor está deseoso abandonar sus más grandes necesidades,

 y quizás incluso sus más intensas necesidades para honrar el objeto de su amor.


3. Confianza mutua: los Esposos deben poder descansar cómodamente en el conocimiento

que su esposo/a no los pondría en peligro a sabiendas o los desencaminaría para su

 ganancia personal.

Mientras que el riesgo para la salud de esta clase de actividad sexual es

esencialmente inexistente, los riesgos emocionales de la coerción son desastrosos

para la relación. Estén seguros que hay un libre mutuo consentimiento de participar

 en este acto antes de hacerlo parte de la relación física.

 Hay mucha libertad en el lecho matrimonial…sed cuidadosos de no abusarlo.




Luis Zamorano
EQUIPO DE CONSEJEROS BIBLIA ONLINE

martes, 18 de febrero de 2014

Un plan para mantener tu alma en forma






“...YO DESEO... Y QUE TENGAS SALUD, ASÍ COMO PROSPERA TU ALMA” (3 Juan 2)

Todos sabemos lo importante que es la salud física; aquí tienes un plan para mantener tu alma en forma:

(a) No cuestiones tu fe, cuestiona tus dudas. Gastamos mucho tiempo dudando y viendo la fe como algo que no sirve para. Sin embargo, las promesas del Señor son para los “creyentes”;

(b) No seas un “soldado solitario”. No es una casualidad que el Antiguo Testamento contenga la historia del pueblo de Dios y que las epístolas fueran escritas a congregaciones. Crecemos al relacionarnos y no cuando nos aislamos;

(c) Vigila tu manera de pensar: “El ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz...” (Romanos 8:6).
Practica la “administración mental”;

(d) Acuéstate y despiértate sumergido/a en gratitud. Esto transformará tu día. “Dad gracias en todo...” (1 Tesalonicenses 5:18);

(e) Rehuye de todo lo que te distraiga del Señor. Tira la lectura basura que tengas y si tienes agallas, haz lo mismo con la televisión;

(f) Que nunca te falte misericordia. Philip Yancey escribió: “Me maravillo ante la humildad de Dios queriendo vivir dentro de sus criaturas imperfectas... ¿Muestro yo la misma actitud hacia las personas con las que no estoy de acuerdo?;

(g) Sé específico y no vuelvas a generalizar cuando hables de tu fe. Pablo no se avergonzó del evangelio (lee Romanos 1:16), ni tú tampoco deberías;

(h) Sé amable con las personas que te molestan. El Señor también las eligió a ellas. Algunas veces es más fácil ser gentil con no creyentes que con cristianos rígidos y moralistas. Pero eso sólo te hace ser tan sentencioso como ellos;

(i) Perdona a los que te han herido. Albergar odio dificulta la sanidad, así que, lleva tus heridas a Dios.

jueves, 13 de febrero de 2014

Cómo consolar a los enfermos terminales





CUANDO se le diagnostica una enfermedad terminal a un ser querido, su familia y amigos se sienten profundamente consternados y puede que no sepan cómo reaccionar
. Quizás algunos se pregunten si deberían decirle al paciente toda la verdad sobre el estado en que se encuentra. Otros piensan que no soportarán ver sufrir a quien aman y tal vez contemplar cómo pierde poco a poco su dignidad. Y a muchos les preocupa no saber qué decir o qué hacer durante las últimas horas de vida del enfermo.

Si usted recibiera una mala noticia como esta, ¿cómo es probable que reaccionara? ¿Y cómo puede ser usted “un compañero verdadero” que dé consuelo y apoyo en esos momentos de angustia? (Proverbios 17:17.)

Una reacción normal
Es normal sentirse afligido cuando una enfermedad grave ataca a alguien muy allegado.

 Incluso los médicos, aunque ven morir a muchas personas, suelen sentirse apenados y hasta impotentes cuando se encaran a las necesidades físicas y emocionales de un enfermo terminal.
Puede que usted también haya tenido problemas para controlar sus emociones al ver sufrir a un ser amado. En este sentido, Hosa, una mujer que vive en Brasil y cuya hermana se encontraba en fase terminal, reconoce: “Es una experiencia muy dura ver sufrir constante dolor a alguien a quien quieres tanto”.

 Cuando Moisés vio a su hermana herida de lepra, se sintió tan angustiado que imploró: “¡Oh Dios, por favor! ¡Sánala, por favor!” (Números 12:12, 13).

El dolor que sentimos en estos casos se debe a que fuimos creados a la imagen de nuestro compasivo Dios, Jehová (Génesis 1:27; Isaías 63:9).

 ¿Cómo se siente él al vernos sufrir? Para responder esa pregunta, piense en cómo reaccionó Jesús cuando estuvo en la Tierra, pues él reflejó a la perfección la personalidad de su Padre (Juan 14:9)

. Jesús se ‘enternecía’ al ver a los enfermos (Mateo 20:29-34; Marcos 1:40, 41).

 Tal como se explica en el artículo anterior, cuando Jesús vio el dolor que produjo la muerte de su amigo Lázaro en los familiares y amigos de este, se sintió profundamente perturbado y “cedió a las lágrimas” (Juan 11:32-35).

 Con razón, la Biblia dice que la muerte es “el último enemigo”. De hecho, promete que tanto la enfermedad como la muerte pronto desaparecerán (1 Corintios 15:26; Revelación [Apocalipsis] 21:3, 4).

Ante la desgarradora noticia de que un ser amado va a morir, no es de extrañar que busquemos un culpable, sea quien sea. Sin embargo, la doctora Marta Ortiz, quien preparó una tesis sobre el cuidado de enfermos terminales, nos aconseja:
 “No culpe a nadie por el estado del paciente: ni al equipo médico, ni a las enfermeras, ni tampoco a usted mismo. Con ello solo hará que las relaciones se vuelvan más tensas y que se desvíe la atención de lo que debería ser la preocupación principal: atender las necesidades del paciente terminal”

. ¿Qué puede hacer usted para ayudar a un ser amado a sobrellevar su enfermedad y a aceptar que es probable que muera?

Concéntrese en la persona, no en la enfermedad

En primer lugar, mire más allá de lo debilitado que está el enfermo o de su terrible aspecto, y vea a la persona.

¿Cómo puede lograrlo?

 Sarah, que es enfermera, comenta: “Dedico tiempo a mirar las fotografías de la época en la que el paciente todavía estaba lleno de vigor. Lo escucho con atención cuando me habla de sus recuerdos. Esto me ayuda a tener presentes su vida y su historia, y no solo su estado actual”
.
Anne-Catherine, que también es enfermera, nos cuenta cómo ve más allá de los síntomas: “Lo miro a los ojos y me concentro en lo que puedo hacer para mejorar su estado”. El libro The Needs of the Dying—A Guide for Bringing Hope, Comfort, and Love to Life’s Final Chapter (Necesidades de los enfermos terminales. Guía para brindar esperanza, consuelo y amor en el último capítulo de la vida) dice: “Es normal sentirse sumamente incómodo en presencia de un ser querido que está desfigurado por una enfermedad o un accidente.

 Lo mejor que podemos hacer en esos casos es buscar su mirada y ver que esos ojos marrones, verdes o azules no han cambiado”.

Claro está, es preciso saberse controlar y tener valor para mirar así a alguien.

 A este respecto, un superintendente cristiano llamado Georges, que visita a enfermos terminales, menciona: “El amor por un compañero cristiano debe ser más fuerte que su enfermedad”. Si se concentra en la persona y no en la enfermedad, se beneficiarán tanto usted como ella. Yvonne, que ha cuidado a niños con cáncer, afirma: “

Comprender que podemos ayudar a los pacientes a mantener su dignidad nos permite enfrentarnos mejor a su deterioro físico”.

Esté dispuesto a escuchar

Hay quienes se resisten a hablar con alguien que se esté muriendo, aunque se trate de una persona a la que aman muchísimo.

 ¿Por qué razón?

 Porque les preocupa no saber qué decir. No obstante, Anne-Catherine, quien no hace mucho cuidó de una enferma terminal que además era su amiga, nos asegura que el silencio también tiene su lugar. “El consuelo no viene solamente de nuestras palabras, sino también de nuestros gestos —comenta—. Acercar una silla y sentarnos, inclinarnos, tomarle la mano, no retener las lágrimas que revelan nuestras emociones... todo esto indica que no somos indiferentes.”


Probablemente, el enfermo también necesite desahogarse y dar rienda suelta a sus sentimientos; en otras palabras, expresarse con total franqueza.
 Pero como está consciente de que a su familia y sus amistades les incomodaría, no habla de asuntos personales serios. Del mismo modo, amigos y familiares bienintencionados quizás eviten hablar de lo que preocupa al paciente, y hasta puede que le oculten información importante sobre su salud.

¿Qué resultado tiene este pacto de silencio?

 Una doctora que trabaja con enfermos terminales señala que el esfuerzo que se emplea en esconder la verdad “desvía la energía de lo más importante: hablar de la situación con el paciente y afrontar la enfermedad”. Por lo tanto, si así lo desea el enfermo, se le debería permitir hablar abiertamente de su estado o de la posibilidad de morir.

En el pasado hubo siervos de Dios que, al enfrentarse a la muerte, no vacilaron en expresar sus temores a Jehová. Por ejemplo, cuando a los 39 años de edad supo que iba a morir, el rey Ezequías manifestó la desesperación que sentía (Isaías 38:9-12, 18-20). Del mismo modo, se debe permitir que los enfermos terminales manifiesten su tristeza al ver su vida truncada.

Tal vez se sientan frustrados porque algunas de sus metas —como tener hijos, ver crecer a sus nietos o servir a Dios más plenamente— están ya fuera de su alcance. Puede que también tengan miedo de que sus amistades y familiares los eviten por no saber cómo reaccionar (Job 19:16-18). Y tal vez teman sufrir, perder el control de sus funciones fisiológicas o morir solos, y eso les angustie.


Anne-Catherine apunta también lo siguiente:

 “Es importante escuchar al enfermo sin interrumpirlo, sin juzgarlo y sin minimizar sus miedos. Este es el mejor modo de saber realmente qué siente y cuáles son sus deseos, sus temores y sus expectativas”.
No olvide las necesidades fundamentales

Puede que a usted le inquiete tanto la difícil situación por la que atraviesa el enfermo —agravada tal vez por tratamientos agresivos— que hasta olvide una necesidad fundamental: la necesidad que tiene el paciente de poder tomar sus propias decisiones.

En algunas culturas, la familia quizás intente proteger al enfermo ocultándole la verdad sobre su estado, hasta el extremo de excluirlo de la toma de decisiones sobre su tratamiento médico. Pero en otras culturas pudiera surgir un problema diferente. Por ejemplo, Jerry, que es enfermero, dice: “A veces, los que visitan al paciente hablan de él mientras están de pie alrededor de la cama, como si ya no estuviera allí”. En cualquiera de los dos casos, se le resta dignidad a la persona.

Otra necesidad fundamental es tener la esperanza de recuperar la salud.

 En los países donde hay sistemas médicos de calidad, dicha esperanza suele estar estrechamente vinculada a la posibilidad de hallar un tratamiento eficaz. En cuanto a esto, Michelle, que ha cuidado de su madre durante tres episodios de cáncer, relata: “Si mamá quiere probar otro tratamiento o consultar a otro especialista, la ayudo en su búsqueda. He llegado a comprender que tengo que ser realista con la situación, pero al mismo tiempo positiva al hablar con ella”

.
¿Y si no hay esperanza de encontrar una cura?

 Pues bien, recuerde que los enfermos terminales necesitan hablar de la muerte con franqueza. Refiriéndose a este punto, Georges, el superintendente cristiano que mencionamos anteriormente, comenta:


 “Es importantísimo no ocultar la cercanía de la muerte.

 De este modo, el enfermo puede atender los asuntos necesarios y prepararse para lo inevitable”. Esos preparativos le dan al paciente la sensación de dejarlo todo arreglado y de que no será una carga para los demás.

Por supuesto, no es fácil hablar con franqueza de estos asuntos. No obstante, tales conversaciones le darán a usted una excelente oportunidad para expresar sus sentimientos más profundos. A su vez, puede que el enfermo terminal desee zanjar viejas diferencias, expresar su arrepentimiento por algo o pedir perdón. Al hablarse con sinceridad, lograrán que su relación sea incluso mejor que antes.


Brinde consuelo en los días finales


¿Cómo puede usted consolar a alguien que está a punto de morir?


La doctora Ortiz, citada antes, aconseja: “Permítale hacer sus últimas peticiones.

 Escúchele con atención. Si puede, haga lo que le pida. Y si no le es posible satisfacer sus peticiones, dígaselo”.


Más que nunca antes, quien va a morir quizás tenga la necesidad de comunicarse con las personas que más quiere. Georges dice al respecto: “Podemos ayudarle a ponerse en contacto con ellas, aun cuando las conversaciones tengan que ser breves debido a la falta de energía del enfermo”. Y aunque solo sea por teléfono, estas conversaciones les permiten animarse uno al otro y orar juntos. Una mujer canadiense llamada Christina, que perdió a tres seres queridos uno detrás de otro, recuerda:

 “Cuanto más se acercaban al fin de sus vidas, más necesitaban las oraciones de sus compañeros cristianos”

.
¿Teme ponerse a llorar delante del enfermo?

No se preocupe. Al llorar, le estará dando la oportunidad de brindarle consuelo a usted. El libro The Needs of the Dying menciona: “Es una experiencia muy emotiva para uno recibir el consuelo de alguien que se está muriendo, y, al mismo tiempo, puede ser sumamente importante para el enfermo consolar a otros”. Al brindar consuelo a sus seres queridos, quien ha sido el objeto de tantos cuidados puede retomar ahora su papel de buen amigo o de madre o padre afectuoso.


Es comprensible que, debido a las circunstancias, tal vez usted no pueda estar con la persona amada en sus últimas horas. Pero si le es posible estar junto a ella en el hospital o en su hogar, procure sostenerle la mano hasta el instante de su muerte. Además, estos últimos momentos nos dan la oportunidad de comunicarle sentimientos que pocas veces le hayamos expresado. Aunque el enfermo parezca estar inconsciente, no se prive de despedirse de él y de expresarle su amor y la esperanza de verlo de nuevo cuando resucite (Job 14:14, 15; Hechos 24:15).


Si aprovecha bien estos últimos momentos, probablemente evitará tener sentimientos de culpa más tarde. Es más, cuando después los recuerde, aquellos momentos serán para usted una fuente de consuelo. No hay duda de que usted habrá resultado ser “un compañero verdadero [...] cuando hay angustia” (Proverbios 17:17).

Si se concentra en la persona y no en la enfermedad, se beneficiarán tanto usted como ella

Un modo de respetar la dignidad del paciente

martes, 11 de febrero de 2014

Enfocate en tu proposito






Dentro de nuestra vida como cristianos el andar enfocados en el propósito de lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas es importante.

La palabra enfocado significa: ubicado, concentrado, determinado a...

Cuando Dios se manifiestas en nuestras vidas y las bendiciones de Dios fluyen, es porque estas enfocado y esto no permites que caigas de la gracia de Dios ni de su gloria.

Cuando vives enfocado en el propósito de Dios para tu vida, varias cosa suceden:

a. Satanás no puede hacerle caer, ni los dardos del maligno te pueden tocar.

b. Tus decisiones serán correctas, pues Dios está en control. (Prov. 1:7)

c. Puertas son abiertas en todas las áreas de tu vida.

d. Vives dentro de la gloria y plenitud de Dios, y el reino de Dios es establecido en la tierra. (Dan. 3:26-29)

EL desenfocarte hace que Dios se mantenga callado y quieto.  Cuando Dios le hablo le dijo a Abraham que saliera de su tierra y su parentela, él no obedeció a Dios y salió con su primo Lot.  Dios no volvió a hablarle a Abraham hasta que él se separo de Lot, entonces Dios comenzó a tratar con el otra vez.

El  desenfoque entonces produce:

1. Desobediencia a Dios y a Su palabra.
2. Paraliza tus bendiciones.
3. Hace que mires las circunstancias y no el resultado.
4. Tu fe es cauterizada por la incredulidad.

Conclusión:

Entonces concluimos que como hijos de Dios tenemos que vivir sabiendo el propósito de Dios en nuestras vidas y enfocados en Su palabra.

viernes, 7 de febrero de 2014

LAS FINANZAS DE UNA PERSONA SABIA







Si quieres ser prosperado, bendecido y un discípulo de Jesús de verdad, es muy importante que involucres a Dios en tus finanzas desde el principio (no recien cuando estas en problemas económicas) y que te hagas cargo de tus finanzas a la manera que se enseña en la Biblia.

¿Y cómo se hace esto? Lee los articulos que se ha tomado de "la Palabra para hoy" y aprende a vivir en la voluntad de Dios también en este aspecto de tu vida.

Para empezar,

¡Involucra a Dios en tus finanzas!

ser bendecido trae felicidad
"...PARA QUE SEÁIS RICOS EN TODO PARA TODA GENEROSIDAD..." (2 Corintios 9:11)

Deja que Dios se involucre en tus finanzas, y mantenle involucrado. Tus finanzas son un área donde puedes experimentar una relación interactiva con Él, pero tienes que invitarle. Tal vez, nunca habrás escuchado a alguien orar así: "Señor, mientras seguía mis propios planes, he retenido de Ti muchas cosas durante todos estos años, y como resultado, estoy metido en este lío económico. Pero todavía pienso que mi plan puede funcionar, por lo que sigo haciendo las cosas a mi manera, y Tú puedes ir a ayudar a otro". ¡No! Cuando tocamos fondo, todos queremos implicar a Dios en nuestras finanzas, así que, empezamos a concentrarnos en cómo persuadirle para que venga a rescatarnos. Llegados a este punto, nuestra oración se convierte en un S.O.S.: "¡Ayúdame, Señor! ¡Mándame algo de dinero! ¡Por favor, haz algo! ¡Cualquier cosa!". Ahí viene el momento en el que estamos dispuestos a reconocer que Dios lo controla todo. De pronto ya no nos avergonzamos de pedirle que haga lo que siempre hemos sabido que es capaz de hacer: poner algún dinero por aquí o aliviarnos de alguna presión financiera por allí.
Entonces, ¿qué es lo que te impide pedir al Señor que se involucre ahora, antes de que toques fondo? ¿No es lógico que te pongas en una posición en la que puedas recibir su intervención tan pronto y tan a menudo como sea posible? Pablo escribió: "El que da semilla al que siembra [y no al acaparador], multiplicará tu sementera [para que pueda sembrar más]; será rico en todo para toda generosidad" (lee 2 Corintios 9:10-11). Algo sucede cuando le ofreces tus cosas a Dios, ¡y es que Él te ofrece las suyas a ti!

Hazte cargo de tus finanzas

"PAGAD A TODOS LO QUE DEBÉIS... NO DEBÁIS A NADIE NADA..." (Romanos 13:7-8)

El hecho es que los creyentes han acumulado deudas sin tener ningún plan financiero responsable, por lo que se están arruinando a causa de los intereses... ¿Te describe esto a ti? Aunque la Biblia dice: "Alborota su casa el codicioso..." (Proverbios 15:27), pensamos: '¿Para qué esperar más y ahorrar cuando la tarjeta de crédito me permite disfrutar lo que quiero hoy mismo?'. Así que, acabamos comprando cosas que no necesitamos con dinero que no tenemos para impresionar a personas que no tienen interés en nosotros. Y porque la renta que pagamos por las tarjetas de crédito es alta, en vez de recoger una cosecha de semillas que hemos plantado, terminamos debiendo "dos espigas" por cada "dos semillas" prestadas...
Cuando tus gastos exceden tus ingresos, los costes de mantenimiento acaban siendo tu perdición. Por eso, Pablo dijo: "Pagad a todos lo que debéis... No debáis a nadie nada..." (Ro. 13:7-8). Es irresponsable comprar cosas que no necesitas y que te puedes permitir cuando tienes facturas pendientes de pago y nada ahorrado para el futuro. La libertad para decidir tu destino esá determinada por lo que debes, no por lo que ganas. Tener que trabajar años enteros para pagar tus deudas limita severamente tus opciones. Por lo tanto, define tu estilo de vida, teniendo en cuenta tus ingresos actuales y no los que te gustaría que fueran. Y si obtienes un aumento de sueldo, no gastes más de forma automática. Usa el crédito con sabiduría y procura que no "se te suba a la cabeza". Salomón dijo: "Examina la senda que siguen tus pies... No te desvíes..." (Prov. 4:26-27). Establece un presupuesto mensual, respetalo, y si obtienes "semillas" extras, "siémbralas" para recoger futuras "cosechas".

"EL QUE SIEMBRA GENEROSAMENTE, GENEROSAMENTE TAMBIÉN SEGARÁ"" (2 Corintios 9:6b)

La manera más segura de controlar tus finanzas es con un presupuesto. ¡Pruébalo! Te sorprenderá saber a dónde va tu dinero mensualmente. Y como tus hábitos de consumo reflejan tus verdades prioridades, "abróchate el cinturón" y prepárate para unas noticias sorprendentes.
Primero: El 10% de tus ingresos le pertenece al Señor. ¡Fin de la cuestión!: "Traed... los diezmos al alfolí y... os abro las ventanas de los Cielos y derramo sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde" (Malaquías 3:20). Y El quiere que le pagues lo que le debes con alegría, no de mala gana o como si estuvieras cerrando un trato.
Pablo dijo que el que "siembra" generosamente, "...generosamente también segará. Cada uno dé... no con tristeza..., porque Dios ama al dador alegre. ...a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo necesario, abundéis para toda buena obra..." (2 Corintios 9:6b-7,8b). Cuando das al Señor, te haces "socio" con Él;
Segundo: Si quieres garantizar un futuro seguro con opciones, discíplinate a invertir un porcentaje de tus ingresos en ahorros. No te preocupes si es una cantidad pequeña, pero considéralo una prioridad. Si no lo haces, los gastarás en otras cosas y nunca podrás alcanzar tus planes a largo plazo, como estudios, jubilación o ayudar en la obra del Señor;
Tercero: Después de diezmar a Dios y ahorrar para el futuro, esfuérzate por pagar todas las demás obligaciones financieras. Quítate la mentalidad de "pagar solamente el mínimo" con tarjetas de crédito. Al no pagar la totalidad de tu deuda mensual, acabas gastando mucho más dinero de lo que deberías. Intenta por todos los medios pagar tus deudas pendientes, aunque durante cierto tiempo tengas que "estirarte" y privarte de algunas cosas; a la larga, si haces las cosas así, tendrás una gran ventaja.

"EL QUE MIRA CON MISERICORDIA SERÁ BENDITO..." (Proverbios 22:9)

Malgastamos mucho tiempo discutiendo sobre la pobreza y la riqueza, estableciendo parámetros para juzgar el nivel espiritual de la gente basado en su estilo de vida o en cómo se alinea a nuestra interpretación de los "estándares bíblicos". En el Nuevo Testamento, Jesús honró a una viuda por dar sus dos últimas monedas. Él dijo: "...todos han echado de lo que les sobra, pero ésta,... echó todo lo que tenía..." (Marcos 12:44). Por otra parte, Bernabé "...vendió una heredad que tenía y trajo el producto de la venta y lo puso a los pies de los apóstoles" (Hechos 4:37); “...a todo aquél a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará” (Lucas 12:48b). Cuantas más bendiciones hayas recibido de Dios, más responsabilidad te pedirá Él por cómo haces uso de ellas. Durante la ofrenda, un pastor dijo a sus feligreses que tomaran la cartera de la persona que estaba en frente. “Ahora bien”, dijo, “Ábranla y den tanto como ustedes siempre quisieron dar pero que sintieron que no se lo pudieron permitir”... Salomón dijo: “...el justo da sin retener su mano” (Proverbios 21:26b), y aunque puedas tener menos para dar que tu vecino, todos estamos llamados a mostrar la misma generosidad y el mismo sacrificio leal.

¿No es curioso como a veces vas a cenar a casa de alguien que no tiene mucho y, sin embargo, cuando sales de su casa, te sientes como un rey por la hospitalidad que acabas de recibir? Es porque la esencia de la generosidad es la dedicación personal. El Señor confía un incremento económico a las personas que no están controlados por el amor al dinero. Su Palabra dice: “El alma generosa será prosperada: el que sacie a otros, también él será saciado” (Proverbios 11:25). Quedarás sorprendido de lo que Dios hará en tu vida si eres generoso con tus recursos económicos.

Cuando se trata de dinero

"...DE LO RECIBIDO DE TU MANO TE DAMOS" (1 Crónicas 29:14b)

Cuando se trata de dinero, recuerda siempre estas tres cosas:

(1) Dios es el Dueño de todo. Puede que tu nombre está escrito en la cuenta, pero no te equivoques. Escucha: "...todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos". De manera que, cuando el Señor te dice que des cierta cantidad a una causa en particular, no digas: "Lo pensaré", porque hay una bendición esperándote detrás de cada acto de obediencia. Dios dice: "¡Ojalá siempre tuvieran tal corazón, que... guardaran todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos... les fuera bien..." (Deuteronomio 5:29). ¿Quieres que te vayan bien las cosas? Entonces, haz lo que el Señor te dice;

(2) Dios es tu Fuente. ¡Recuerda que de Él vino cada cosa buena que tienes! Está bien que disfrutes de tu dinero, pero no confíes en él. Pablo dijo: "...no... pongan la esperanza en las riquezas..., sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia" (l Timoteo 6:17b);

(3) Cualquier decisión económica es una decisión espiritual. Tu talonario de cheques refleja tus valores y prioridades. Así que, ¿qué dice el tuyo? Cuando se trató de dar, los creyentes de Macedonia fueron todo un ejemplo. Escucha: "...han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas... a sí mismos se dieron primeramente al Señor y luego a nosotros por la voluntad de Dios..." (2 Corintios 3b,5b). Cuando el Señor tiene acceso a tu corazón, Él tendrá acceso a tus finanzas también. La verdadera libertad económica llega cuando el dar ya no amenaza tu seguridad, porque ¡sabes que Dios es el Proveedor de cada una de tus necesidades!

miércoles, 5 de febrero de 2014

Palabras de Animo para Sobrellevar la Separacion





Dolor y Separación
Sobrellevar la separación, posiblemente sea una de las experiencias más duras que la vida nos depara. Dolor y separación pueden ser sinónimos. Con el fin de sobrellevar el dolor, a menudo queremos comprender lo que provocó la separación y en ocasiones nos echamos la culpa. Pero la verdad es que todos nosotros experimentaremos algún tipo de separación en nuestras vidas.

Separación se define en el diccionario Webster como: separarse, esparcir, desprender, solitario, aislado. Está claro que hay numerosas maneras de separación que se pueden enfrentar. La separación puede ser momentánea o para toda la vida. -

A corto y Largo Plazo
Sobrellevar la separación a corto plazo puede involucrar que tú o el ser amado deban realizar un viaje, ir a la guerra o mudarse para asistir a la universidad. Aunque estas circunstancias son difíciles, la esperanza del retorno de la persona hace que la separación sea mucho más fácil de manejar para nosotros. Aunque dolorosa, la separación a corto plazo es frecuentemente natural y es un dolor que podemos superar. Por ejemplo, cuando los hijos crecen, se mudan lejos de los padres, a menudo inician sus propias familias Se han separado de su hogar original, pero aún así siguen siendo parte de la familia. Es posible que estén lejos físicamente, pero las familias pueden estar consistentemente conectadas por medio de llamadas telefónicas, correos electrónicos y visitas.

Sobrellevar la separación a largo plazo es más doloroso. Es probable que esta separación nunca se solucione debido al divorcio, muerte o excomunión. Los sentimientos de ser excluido, exiliado o aislado, a menudo acompañan esta separación. Las separaciones a largo plazo frecuentemente tienen como resultado un intenso dolor emocional que es difícil de sobrellevar. Si hemos sido separados debido a la exclusión o el exilio, es muy probable que nos sintamos rechazados o discriminados. Estos sentimientos pueden ser devastadores si no se los trata efectivamente. -

Consuelo en la Aceptación y la Inclusión Al sobrellevar la separación, nuestra necesidad de ser amados y aceptados se intensifica. Aunque la consejería es extremadamente útil, podemos aprender a sobrellevar separaciones dolorosas por nuestra cuenta. Al comprender cómo definimos las circunstancias y al aprender a seleccionar y aceptar lo que es importante para nosotros, estamos aprendiendo a sobrellevar. ¿Es posible seguir amando a una persona o situación que nos ha excluido o rechazado? Sí, pero es una cuestión de decisión. En otras palabras, podemos continuar amando a pesar de nuestro dolor personal, si conscientemente elegimos perdonar a aquel que nos ha lastimado y decidimos amarle de cualquier forma. ¿Significa eso que la relación será restaurada? No necesariamente, pero podemos aprender a sobrellevar el dolor e incluso encontrar consuelo en la comprensión y selección de prioridades

El Amor de Dios es la Respuesta 
Al principio del tiempo, sobrellevar una separación tuvo su inicio con Dios. El hombre escogió separarse de Dios por su desobediencia (ver Génesis, capítulo 3). Dios ama a su creación y no quiere estar separado de ella. Dios desea estar en comunión y tener una relación personal con nosotros; su prioridad es amar a la humanidad. La Biblia nos dice que Dios es amor (1 Juan 4:7-8). Nosotros aprendemos sobre el amor por Dios y manejamos nuestro dolor por medio del amor.

Al poner en acción el amor, sobrellevamos todas las formas de separación. Dios nos ama en todas las circunstancias. Romanos 5:8 dice: “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores (separados), Cristo murió por nosotros”. Juan 3:16 dice: “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda (se separe permanentemente), sino que tenga vida eterna”.

Si este momento estás sufriendo debido a una dolorosa separación, el amor incondicional de Dios puede ayudarte a resolver mucho del dolor que estás experimentando. No es necesario dejar de amar algo, simplemente porque estamos separados. A menudo, amamos a alguien a pesar de sus acciones o circunstancias; pero nos damos cuenta que esa relación no es posible. Debido a que depende de que ciertas condiciones sean las correctas, la relación es condicional.

El amor de Dios por nosotros es incondicional, pero si hemos de gozar de nuestra relación con él, necesitamos resolver o cumplir ciertas condiciones. El orgullo, la ira o la falta de humildad, con frecuencia evitan que nos reconciliemos y restablezcamos la relación. Cuando la relación es provocada por la muerte o por asuntos no resueltos, como por ejemplo, la falta de arrepentimiento o reconciliación, habrá duelo.

¿Estás sufriendo actualmente debido a una separación no resuelta? ¿Por qué no le presentas ese dolor a Dios? Si nunca has tenido una relación antes con él, puedes iniciar una este mismo instante. Simplemente dile que lo sientes por las cosas que has hecho que le han lastimado o disgustado. Dile que estás deseoso de cambiar tu vida y vivir de acuerdo a su voluntad, según como se te ha revelado en su Palabra, la Biblia. Es posible sobrellevar una separación de cualquier clase, pero primero se requiere poner fin a nuestra separación con Dios. Este es su deseo. ¿Es el tuyo? Lo único que te separa de él es una oración.




sábado, 1 de febrero de 2014

Versículos Bíblicos de Aliento




En ocaciones andamos medios tristes estresados o simplemente aguitados asi q aka les traigo una recompilacion q encontre en la red sobre algunos versículos bíblicos que nos animan a estar alegres y confiados.

El corazón alegre hermosea el rostro;
mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.

Proverbios 15:13

El corazón alegre constituye buen remedio;
mas el espíritu triste seca los huesos.

Proverbios 17:22

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz.
En el mundo tendréis aflicción;
pero confiad, yo he vencido al mundo.

Juan 16: 33

Por tanto, oh varones, tened buen ánimo;
porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.

Hechos 27:25

Esforzaos y cobrad ánimo;
no temáis, ni tengáis miedo de ellos,
porque Jehová tu Dios es el que va contigo;
no te dejará, ni te desamparará.

Deuteronomio 31:6

Se alegrará el justo en Jehová, y confiará en él;
y se gloriarán todos los rectos de corazón.

Salmos 64:10

... Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová.

Salmos 105:3

... A quién amáis sin haberle visto, en quién creyendo,
aunque ahora no lo veáis,
os alegráis con gozo inefable y glorioso...

1 Pedro 1:8

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento,
guardará vuestros corazones y pensamientos en Cristo Jesús.

Filipenses 4:7

Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová,
y tome aliento vuestro corazón.

Salmos 31:24

...no os entristezcáis,
porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.

Nehemías 8:10

Estad siempre gozosos. Orad sin cesar.
Dad gracias en todo,
porque esta es la voluntad de Dios
para con vosotros en Cristo Jesús.

1 Tesalonicenses 5:16-18

Aunque la higuera no florezca,
ni en las vides haya frutos,
aunque falte el producto del olivo,
y los labrados no den mantenimiento,
y las ovejas sean quitadas de la majada,
y no haya vacas en los corrales;
con todo, yo me alegraré en Jehová,
y me gozaré en el Dios de mi salvación.

Habacuc 3:17-18