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lunes, 25 de febrero de 2013

Siete claves para un matrimonio feliz








¡Qué hermoso es ver a una familia feliz!

Se dice que alegría compartida es doble alegría y que tristeza compartida, es media tristeza. El amor, es un verdadero bálsamo para el alma, en este tiempo de presiones, desilusiones y chascos.

El objetivo del matrimonio debe ser la fusión de caracteres, que lleguen a ser uno y que se ayuden mutuamente. La mujer se sentirá protegida por su esposo y él se sentirá ayudado por su esposa, especialmente en la enfermedad y en los problemas.

Pero lamentablemente no siempre es así, pues millones de parejas se ven frustradas en su anhelo de felicidad, y los más afectados suelen ser los hijos.

En los EE.UU. se producen cerca de 6500 divorcios por día, esto es más de un millón cien mil por año. De las mujeres entre 30 y 40 años de edad se divorcian 6 de cada 10, por lo menos una vez. El 25% de los menores de 18 años, carecen de padre o madre y se calcula que esto aumentará al 50% el próximo año. Se indica que de las parejas que se casen este año, más de la mitad terminarán en el divorcio; y que más del 60% de los niños que nazcan pasarán parte de su vida en un hogar dividido.

En Francia, uno de cada dos matrimonios termina en el divorcio. En Canadá, más del 40% de las parejas unidas en primeras nupcias, se separan.



En la Unión Soviética, más del 70% de los divorcios se producen en los primeros 10 años de matrimonio. África, Asia y Latinoamérica, también sufren un creciente deterioro de la unidad familiar.

¡Qué perspectivas tan alarmantes para este mundo! ¡Debemos hacer algo!

Dios no desea eso, pues cuando creó al hombre estableció el matrimonio con el sagrado propósito de ayudarse mutuamente, de amarse, de criar hijos en un ambiente estable y sano y de permanecer unidos "hasta que la muerte los separe" (Mateo 19:6)


SIETE CAUSAS DE INFELICIDAD

Existen más de siete, pero, consideremos las siguientes:

1 - Percepción errónea del matrimonio.

Las novelas y películas que tratan temas sentimentales, son responsables de lanzar a los jóvenes a un mundo irreal. Al casarse, esas personas esperan inconscientemente de su cónyuge algo que la vida real no les puede regalar y quedan desilusionados.

2 - Desviación de los principios sanos.
El adulterio, el alcoholismo y la pereza son responsables de muchos fracasos.

3 - La incompatibilidad de caracteres.

Cuando existe un genio violento, espíritu egoísta, un corazón frío, celos, rencores, etc., se producen a menudo roces que pueden producir un distanciamiento paulatino, si no se busca la solución que Dios nos ofrece para estos casos.

4 - La falta de diálogo y cosas en común.

Hay poco tiempo del uno para el otro. Se entra en la rutina conyugal y hay poco diálogo. La TV. y actualmente el chat o Internet roba a muchas familias el tiempo que debieran dedicarse uno al otro.

5 - Problemas económicos.

La incomprensión en los planes y deseos mutuos, la falta de confianza en el manejo de la economía del hogar y el distanciamiento prolongado por trabajar en lugares lejanos, suelen ser causantes de problemas, como también cuando se contraen deudas difíciles de pagar.

6 - Interferencia de terceros.

"El que se casa, casa quiere". Es mejor que los recién casados vivan independiente.

7 - Cuando el amor se enfrió.

Puede haber insatisfacción emocional o sexual. Cuando una de las partes amenaza con el divorcio por alguna crisis pasajera, pueden producirse heridas profundas y una pared entre ambos. Dios desea ayudar a cada familia a ser feliz. Si en tu hogar hay problemas, si existen tensiones y está amenazada la unidad familiar, no pienses en el divorcio, sino en buscar soluciones, considerando los consejos que expondremos.

Una señora fue a entrevistar a un médico amigo.
- Me quiero divorciar de mi marido -fue la queja de la angustiada mujer.
- ¿Por qué? Preguntó el médico.
- Porque tiene otra.
- Si Ud. se divorcia le hace un favor, pues eso es lo que él quiere.
- ¿Qué puedo hacer?
- Enamórelo primero y luego se divorcia, aconsejó el médico.
- ¿Cómo lo puedo hacer?
- Hágale tres elogios por día. ¿Viste bien? ¿Tiene buena presencia? ¿Es cumplidor? Dígaselo
La mujer se propuso hacerlo. Al cabo de algunos meses encontró a su médico amigo, quien inmediatamente le preguntó por su esposo.
- ¡Lo logré! Está profundamente enamorado de mí.
- Entonces, ahora déjelo.
- No, ahora no, porque yo también estoy enamorada de él.

LA LEY FUNDAMENTAL DE LA FELICIDAD

Solemos oír las quejas: "Mi esposo no me hace feliz", "Mi señora debería ser distinta". No pienses sólo en recibir, sino también en dar, pues "HACER FELIZ AL PRÓJIMO, ES HACERSE FELIZ A SÍ MISMO". El apóstol Pablo dice: "Más bienaventurado es dar, que recibir" (Hechos 20:35).

Puedes proponerte hacer feliz a su cónyuge. Busca el momento apropiado para conversar y traten de identificar las cosas que no les gustan de sí mismos. Ambos debieran colocarse blancos, tratando de aplicar las siete claves. No pienses en tu felicidad, sino en la del otro. No trates de cambiar a tu pareja, propónte cambiar tú mismo, y... ¡Verás los resultados!

7 SECRETOS PARA UN HOGAR FELIZ

Los investigadores Nick Stinett y John De Fraim estudiaron 3.000 familias estables y felices de diversas nacionalidades para establecer los puntos que tenían en común. Llegaron a la conclusión que habían seis leyes que caracterizan a las familias sólidas. Las consideraremos con una séptima aún más importante.

1- COMPROMISO CON LOS DEMÁS

a- Los hogares felices, valoran la familia como unidad, por encima de las necesidades y deseos individuales.

b- Aunque cada cual tenga sus metas, debe estar dispuesto a eliminar aquellas que puedan amenazar su existencia como pareja.

c- Trátese de comprender los deseos, sueños y sentimientos del otro.

d- Ayudarse mutuamente a desarrollar el carácter. Antes de crear a la mujer, Dios dijo: "No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él" (Génesis 2:18).

e- Al esposo: Considera que la opinión de la mujer es tan valiosa como la del hombre. El apóstol Pedro escribe: "Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente" (1ª Pedro 3:7). Haz que ella crezca en la autoestima y en gratitud, y evitará resentimientos. La intuición de la mujer suele ser más exacta que la lógica del varón. Deja que exprese sus sentimientos.

f- Considera las decisiones de tu esposa en las cosas de la vida diaria. Sé sensible en esto, pues no en todo necesitas hacer tu propia voluntad.

g- Foméntese un ambiente alegre, y hagan del hogar un nido atrayente. No necesita ser grande ni lujoso, aunque sea una sola habitación, debe respirarse en él un clima de amor.

h- Démosle ayuda práctica, especialmente si la mujer trabaja.

LOS 10 MANDAMIENTOS PARA LA MUJER

1. Evita cuidadosamente la primera querella.
2. No olvides que te casaste con un HOMBRE y no con un "dios", que sus imperfecciones no te sorprendan.
3. No lo atormentes continuamente pidiéndole dinero. Arréglate más bien con la suma de cada semana.
4. Si tu marido tiene CORAZÓN, tiene seguramente un estómago; trata de hacerte querer cocinando platos apetitosos que a él le agraden.
5. De tiempo en tiempo, pero no muy a menudo, déjale que tenga razón, eso le causa placer y no te costará nada.
6. En los periódicos, lee otra cosa que los informes de nacimiento, casamientos y defunciones; ponte al corriente de lo que pasa en el extranjero, le será agradable el poder hablar de política en casa, en vez de hacerlo en el club.
7. Sé siempre correcta con tu esposo en la discusión. Acuérdate cómo lo tratabas cuando eran novios. No lo mires nunca de arriba abajo.
8. Déjalo a veces ser más instruido que tú, esto mantendrá el sentimiento de su dignidad y te dará la oportunidad de no ser del todo infalible, si cedes una vez.
9. Respeta la familia de tu marido y sobre todo honra a su madre; él la quiere de mucho antes que a ti.
10. No te presentes desaliñada delante de tu esposo. No descuides tus funciones femeninas.

2- APRECIO

Las familias felices se aprecian mutuamente, se aman. ¿Cómo se puede alimentar ese amor?

a- Dando y recibiendo pequeñas expresiones de cariño, se pueden alegrar a nuestros seres queridos.

b- Veamos los puntos positivos y las virtudes de nuestro cónyuge, y no solamente las flaquezas. En lugar de críticas, destáquense las buenas cualidades recíprocamente, estimularán el amor y la superación.

c- Un esposo cambió su forma de pensar, frente a su esposa, cuando ésta tuvo que ausentarse por tres días, dejándolo al cuidado de los niños.

He aquí el recuerdo de esa aventura:
· Abrir la puerta a los chiquillos que venían de la calle: 63 veces.
· Reñirles para que se callasen o estuviesen quietos: 22 veces.
· Intervenir para arreglar disputas: 8 veces.
· Perder los estribos: 12 veces.
· Atar cordones de los zapatos: 15 veces.
· Manchas en los pantalones: 3 veces.
· Comer mal: los tres días, etc..
¡Nunca he deseado volver a ver a mi esposa, tanto como ahora!
d- Evitemos las palabras ásperas y ofensivas. Cuando ambos eran novios se hablaban dulcemente. A medida que convivimos, debemos buscar de fusionar nuestra personalidad y mejorar nuestras relaciones.

e- El consejo de Dios es:

"Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas” Colosenses 3:18-19.

Mantén puros tus pensamientos y no permitas que la expresión de tu rostro comunique enojo, desprecio o deseos de venganza. Hay diversos grados de silencio que pueden ser más destructivos que las palabras.

3- COMUNICACIÓN

a- Un investigador calculó, que las parejas tienen un promedio de 17 minutos de conversación por semana. ¡La semana tiene 10.080 minutos!

b- La televisión roba a menudo a la familia un precioso tiempo que podría utilizarse para conversar. ¡Y qué tremenda pérdida!

c- La comunicación es fundamental para la comprensión y para alimentar el amor. Las experiencias vividas en el trabajo, las diarias vivencias con los hijos, nuestras alegrías y preocupaciones, nuestras ideas o desilusiones vividas fuera del hogar, pueden ser temas de conversación.

d- Cuando notemos que alguien del hogar no se comunica, veamos por qué. Hablemos y resolvamos la dificultad. Quizás la esposa se sienta acomplejada o frustrada por algo, o piensa que no sabe expresarse con la facilidad con la que lo hace el esposo. Tratemos siempre de comprender lo que piensa el otro, compenetrándonos en él. No pretendamos atemorizar, dominar, culpar, controlar ni ganarle al otro. No se griten mutuamente.

e- Al hogar debe llenárselo de risas, amor, entusiasmo y sana alegría.

4- PASAR TIEMPO JUNTOS

a- Se les preguntó a 1.500 escolares: ¿Qué crees que hace más feliz a una familia? La respuesta más frecuente fue: "Hacer cosas juntos".

b- Busquemos tiempo para hacer cosas juntos. Asociemos a nuestros hijos en nuestra actividad y recreación. Compartan los problemas y la felicidad.

c- Aunque cada uno es bombardeado por actividades que nos absorben, debemos planificar de tal modo nuestro tiempo, que podamos dedicarnos a la familia, o terminaremos dispersos.

5- UNIDOS EN LA ADVERSIDAD

a- La familia sólida, se une para hacer frente a los desafíos de una crisis, pues hay un compromiso mutuo. Es necesario desarrollar esa capacidad de hacer frente a la adversidad. ¿Pero cómo? Dios desea tendernos sus manos de amor en medio de la tormenta más violenta. En las Sagradas Escrituras nos comunica sus promesas y ¡qué hermosas son! Conózcalas investigando los temas de las "Guías de Investigación Bíblica".

b- Si hay problemas, no busquemos culpables sino soluciones. No cuesta nada decir: "lo lamento" o "te perdono". La pareja no debe acostarse nunca enojada. Apliquemos el consejo divino: "No se ponga el sol sobre vuestro enojo" Efesios 4:26.

6- ESTRUCTURA MORAL

a- Se ha comprobado que esto es un denominador común en las familias estables. En el cultivo de las virtudes cristianas hay bendición.

b- La estructura moral incluye: Integridad, honradez, lealtad, responsabilidad, virtud moral y los principios de la utilidad y del amor. Los principios de los 10 mandamientos debieran estar en cada corazón, pues traen bendición. Las Escrituras Sagradas dicen: "¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre" Deuteronomio 4:29.

7- DIOS EN EL HOGAR

a- En una encuesta realizada en diversos países por "Mensajes de Amistad", se ha comprobado que la mayoría de las personas creen que la fe religiosa es una ayuda para el hogar. Pero cuán lamentable es comprobar, que el materialismo está desplazando las cosas del espíritu y destruyendo la fe.

b- El diálogo sobre cosas profundas, une a la pareja maravillosamente. Dios desea bendecir a quienes lo buscan y le aman. Solamente Él puede cambiar nuestro carácter, darnos fortaleza en las horas difíciles y guardar a nuestros hijos de los grandes peligros que enfrentan.

c- No descuides tu vida devocional y espiritual. Haz de las Sagradas Escrituras la guía para tu vida y tu hogar. Ella nos aconseja, nos orienta, ilumina la senda de nuestra vida y nos llena de esperanza. A través de sus 2300 profecías, nos revela el pasado, presente y futuro con exactitud matemática. Estúdiala y recibirás grandes beneficios.

Si has fracasado en tu vida conyugal, busca a Dios, pues nadie mejor que Él para cambiar el rumbo de nuestra vida. Si eres feliz dale gracias y cuida esa dicha. Pero haz tu parte, practicando los principios del amor.

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser"
"Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor" 1ª Corintios 13:4-8 p.p., 13.

¡No pienses jamás en el divorcio! ¡Piensa en tus hijos!

miércoles, 20 de febrero de 2013

Deja la preocupación y descansa en Dios







A veces los conflictos parecen muy difíciles de solucionarse, pero el Señor es capaz de darnos la solución y libertad.
"Tú llevas la cuenta de todas mis angustias y has juntado todas mis lágrimas en tu frasco; has registrado cada una de ellas en tu libro". Salmos 56:8





Cuando tenemos una angustia Dios quiere consolarnos y ayudarnos a ser libres. El Señor tiene en cuenta cada una de las angustias, dolores y preocupaciones de sus hijos.
Él quiere llevarnos a la sanidad, liberación y bendición plena.
Para ser libres de las preocupaciones y angustias debemos darle lugar a la presencia de Dios en nuestras vidas.

Permanecer en un estado de ansiedad y estrés por preocupación, trae también problemas físicos como pueden ser: Contracturas musculares, obesidad, agitación, mareos, insomnio, irritabilidad, presión alta, sudoración en las manos, bajas defensas, ataques de pánico y posibles problemas cardíacos.
Todos pasamos distintas dificultades, y no solo con problemas financieros o físicos, a veces son otro tipo de conflictos, como por ejemplo malos entendidos que generan mucha ansiedad, o palabras violentas, muy hirientes que han soltado sobre nosotros, que duelen y hacen sangrar nuestra alma. Otros padecen temores, confusiones, culpa, intimidaciones, traiciones, fracasos, estafas y opresiones de todo tipo. Nadie esta exento de atravesar alguna situación estresante y dolorosa. Pero el Señor es nuestro consolador y quién nos librará de todas ellas, quién nos ayudará paso a paso a salir de la tribulación.
A veces los conflictos parecen muy difíciles de solucionarse, pero el Señor es capaz de darnos la solución y libertad.
Vivir preocupados y ansiosos no soluciona nada, algunos consejos para dejar la preocupación son:
1. Deja que Dios sane tu corazón, deja que él tome tu ansiedad, no te dejes llevar por impulsos emocionales desbordados, por impulsos violentos, enojos, iras, no pienses, ni decidas en la marea emocional alta. Dios es paz, es perdón, es amor. (1 Pedro 5:7)
2. Presenta todas tus cargas y preocupaciones en oración a Dios. (Fil. 4:6-7 NTV)
3. Concéntrate en la solución y no en el problema. Hay solución eficaz para todo, es posible vivir en paz. Piensa y busca todas las soluciones y alternativas posibles. No te cierres en la obstinación.
4. Cuéntale tus preocupaciones a personas que te quieran sinceramente y que puedan darte una contención emocional y espiritual.
5. Controla tus pensamientos, no dejes que la imaginación se te dispare y cree un montón de cosas fantasiosas en tu mente, temores de todo tipo que no existen. Resiste a los pensamientos negativos y fatales.
6. No suponga cosas, no saque conclusiones de aquello de lo que todavía no ha podido comprobar. Manténgase en el sentido común y no actúe por rencor u odio.
7. Haga suyas las promesas de Dios. Aliméntese más de la palabra de Dios que de los noticieros. Busque cosas edificantes y enfóquese en cumplir sus sueños evitando las distracciones inertes.
Lo que podemos capitalizar de los problemas es que podremos comprender a quienes estén pasando por lo mismo. Todo lo que padeciste y sufriste, te da el pleno entendimiento cuando otro lo esta pasando, y cuando hemos salido tenemos autoridad para ayudar y consolar con eficacia a quién ahora este sufriendo. (2 cor. 1:3-4)
Recuerdo alguien que siempre se ocupaba de visitar conocidos y vecinos a quines le había fallecido algún familiar, esta persona concurría a muchos velorios porque había sufrido la muerte de un hijo y de varios seres queridos, sabía perfectamente lo que es sufrir distintos duelos, por eso se ocupaba de consolar a quienes pasaban por lo mismo. En cierta medida los problemas nos hacen más sensibles, menos frívolos y menos egoístas. Nos hacen alguien que puede restaurar a otros.
Dios es el único juez justo.
Jesús nos dice que perdonemos a nuestros enemigos, pero nosotros muchas veces nos la pasamos metiendo culpa, juzgando y molestando a nuestros hermanos, amigos o compañeros. Si hay una fuerte injusticia, siempre hay un Dios justo que actuará. No hagas justicia por tu propia fuerza, Dios no te llamó a ser un justiciero y ejercer violencia verbal, física o emocional en los demás. En todo caso dejemos lugar al juicio de Dios, el se encargará adecuadamente si es necesario (Rom. 12:19). En cuanto a nosotros se nos dice: "Bendigan y no maldigan" (Rom. 12:14).
Cuando soltamos maldición y palabras brutales hacia otro, los primeros afectados somos nosotros, porque la maldición primero recorre todo nuestro ser hasta salir por nuestras palabras, y nos causa ansiedad, resentimiento, amargura y problemas de salud.
Con Dios de nuestro lado, todo se puede.
El salmo 23 nos dice que descansaremos en delicados pastos, nos dará reposo y descanso. La Paz es la voluntad de Dios, por eso unidos a Jesús por medio del Espíritu Santo podremos alcanzar la paz plena.


sábado, 16 de febrero de 2013

La madurez no viene con la edad


 La madurez no viene con la edad




Una de las señales de la madurez es la capacidad de una persona de aceptar la responsabilidad de su propio talento, de desarrollar diligentemente las habilidades inherentes que le fueron dadas por Dios, y de utilizarlas al máximo con gozo y acción de gracias. La persona que haga esto podrá tener éxito a cualquier edad…

Víctor Hugo escribió su primer drama a los 15 años.

¡Juan de Medeci tenía 15 años cuando se convirtió en cardenal!

Rafael pintó sus obras maestras antes de morir a la edad de 37 años.

Tennyson escribió su primer volumen de poesías a los 18 años.

Pascal escribió sus grandes obras entre los 16 y su muerte a los 37.

Juana de Arco hizo toda su obra y fue quemada en la estaca a los 19 años.

Rómulo fundó Roma a los 20.

Calvino se unió a la Reforma a la edad de 21 años y escribió sus famosos Institutes a los 27.

Alejandro el Grande había conquistado su mundo cuando tenía 23 años.

Isaac Newton tenía 24 cuando dio a conocer la ley de gravedad.

McCormick inventó la segadora a los 23 años.

Charles Dickens escribió Oliver Twist a los 25.

La edad no tuvo nada que ver con el genio de estos grandes personajes. Ellos simplemente aceptaron la plena responsabilidad de los dones que Dios les había dado y no perdieron el tiempo mientras usaban cada oportunidad en su máximo potencial.

La madurez no viene con la edad; viene con la aceptación de la responsabilidad.

1 Corintios 13:11
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, dejé las cosas de niño.

martes, 12 de febrero de 2013

Cómo superar las crisis en la relación de parejas







Consejos para enfrentar los problemas en las relaciones de pareja

¿Cómo actuar ante una crisis en la relación de parejas?, ¿qué hacer para superar los problemas en las relaciones de pareja? Estos consejos te pueden ayudar a enfrentar y superar los conflictos, para que las crisis sean una oportunidad de avance y aprendizaje.
Las crisis en una relación de parejastendrían que ser tomadas como una oportunidad para que la pareja avance o aprenda de la misma o que cada uno de sus miembros, busque la mejor solución para su salud mental

Es importante saber como se llega a una crisis de pareja , a fin de que se pueda implementar un plan o estrategia para salir de esa situación. Lo principal es que ambos acuerden que vale la pena buscar una salida al conflicto, sobre la base que existe amor, como para querer seguir intentando rescatar la pareja.

En base a este acuerdo se pueden buscar varias formas de superar la crisis en la relación de parejas:

  • Buscar ayuda profesional con un especialista en relaciones de pareja como por ejemplo, un terapeuta o psicólogo de parejas.
  • Intentar comunicarse uno con el otro y buscar puntos de acuerdo para comenzar a superar la crisis y los conflictos.
  • Retomar las actividades que históricamente le han causado placer o satisfacciones a la pareja.
Buscar un entendimiento es la base de todo pero si no se logra el acuerdo se debería buscar ayuda profesional. también un pastor o párroco de la iglesia a la que pertenecen o buscar una .
En suma, en primer lugar:
      Orar pidiendo la guía del Espíritu Santo en la intervención del conflicto
  • tratar de comunicarse,
  • buscar acercamientos, 
  • ceder la palabra al otro, 
  • Escucharse, 
  • dejar el orgullo de lado y 
  • buscar el amor y el sentimiento de significación por el otro, que en teoría tendría que existir.
Tratar de resolver los problemas desde sus causas y desde el amor existente y cuando no se logra la comunicación o el amor, como último recurso recurrir a un terapeuta de parejas., parroco o pastor. Aunque también, se puede tomar como primer recurso, como parte de los intentos de superacion de la crisis  o como forma de prevenir y tener un espacio, para pensarse y avanzar como pareja y como personas.

viernes, 8 de febrero de 2013

Versiculos De Animo En Tiempos Dificiles







"Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos" 2 Corintios 4:3-20



"Aunque la higuera no florezca, 
    Ni en las vides haya frutos, 
    Aunque falte el producto del olivo, 
    Y los labrados no den mantenimiento, 
    Y las ovejas sean quitadas de la majada, 
    Y no haya vacas en los corrales;
    Con todo, yo me alegraré en Jehová, 
    Y me gozaré en el Dios de mi salvación." Habacuc 3:17-18


"...no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza." Nehemias 8:10

martes, 5 de febrero de 2013

Versiculos de Animo y Esperanza








ANIMO Y ESPERANZA

"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil. 4:13)

"Aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada,y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegrare en Jehova y me gozare en el Dios de mi salvacion." (Hab. 3:17 y 18)

"Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librara Jehova." (Sal. 34:19)

viernes, 1 de febrero de 2013

Versículos Bíblicos de Aliento en Tiempos de Angustia,




Aliento en Tiempos de Angustia.

En ocaciones andamos medios tristes estresados o simplemente aguitados asi q aka les traigo una recompilacion q encontre en la red sobre algunos versículos bíblicos que nos animan a estar alegres y confiados.


El corazón alegre hermosea el rostro;
mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.

Proverbios 15:13

El corazón alegre constituye buen remedio;
mas el espíritu triste seca los huesos.

Proverbios 17:22

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz.
En el mundo tendréis aflicción;
pero confiad, yo he vencido al mundo.

Juan 16: 33

Por tanto, oh varones, tened buen ánimo;
porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.

Hechos 27:25

Esforzaos y cobrad ánimo;
no temáis, ni tengáis miedo de ellos,
porque Jehová tu Dios es el que va contigo;
no te dejará, ni te desamparará.