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miércoles, 29 de enero de 2014

REFLEXIONES - LAS MANOS DE DIOS






Cuando observo el campo sin arar,  cuando los aperos de labranza están olvidados,  cuando la tierra está quebrada me pregunto:

¿Dónde estarán las manos de Dios? 

Cuando observo la injusticia, la corrupción,  el que explota al débil; cuando veo al prepotente pedante enriquecerse  del ignorante y del pobre, del obrero y del campesino carente de recursos para defender
sus derechos me pregunto:

¿Dónde estarán las manos de Dios?

Cuando contemplo a esta anciana olvidada; cuando su mirada es nostalgia y balbucea todavía  algunas palabras de amor por el hijo que la abandonó, me pregunto:

¿Dónde estarán las manos de Dios?

Cuando veo al moribundo en su agonía llena de dolor;  Cuando observo a su pareja y a sus hijos deseando no verle sufrir; Cuando el sufrimiento es intolerable  y su lecho se convierte en un calvario; Cuando miro a ese joven antes fuerte y decidido,  ahora embrutecido por la droga y el alcohol,  cuando veo titubeante lo que antes era una inteligencia brillante y ahora harapos sin rumbo ni destino me pregunto:

¿Dónde estarán las manos de Dios? 

Cuando a esa chiquilla que debería soñar en fantasías,  la veo arrastrar su existencia y en su rostro se refleja  ya el hastío de vivir, y buscando sobrevivir se pinta la boca  y se ciñe el vestido y sale a vender su cuerpo, me pregunto:

¿Dónde estarán las manos de Dios? 

Cuando aquel pequeño a las tres de la madrugada  me ofrece su periódico, su miserable cajita de dulces sin vender, cuando lo veo dormir en la puerta de un zaguán titiritando de frío, con unos cuantos periódicos que cubren su frágil cuerpecito, cuando su mirada me reclama una caricia, cuando lo veo sin esperanzas vagar con la única compañía de un perro callejero, me pregunto:

¿Dónde estarán las manos de Dios?

Y me enfrento a El y le pregunto:

¿Dónde están tus manos Señor ?

Para luchar por la justicia, para dar una caricia,  un consuelo al abandonado, rescatar a la juventud de las drogas,  dar amor y ternura a los olvidados.Después de un largo silencio escuche su voz que me reclamó:

"No te das cuenta que tú eres mis 
manos, atrévete a usarlas para lo 
que fueron hechas, para dar amor y 
cubrir las necesidades de los desamparados, 
los dolientes, los desanimados".

Y comprendí que las manos de Dios somos "TU y YO", Los que tenemos voluntad, el conocimiento  y el coraje para luchar por un mundo más humano y justo,  aquellos cuyos ideales sean tan altos que no puedan dejar de acudir a la llamada de la necesidad,  aquellos que desafiando el dolor, la crítica y la blasfemia  se reten a si mismos para:

Ser las manos de Dios.

Señor, ahora me doy cuenta que mis manos están  sin llenar, que no han dado lo que deberían dar,  te pido perdón por el amor que me distes y que no he sabido compartir, las debo de usar para amar  y conquistar la grandeza de la Creación.

El mundo necesita esas manos, llenas de ideales y de amor, cuya obra magna sea contribuir día a día, a forjar una nueva sociedad, que busquen valores superiores, que compartan  generosamente, lo que Dios nos ha dado y puedan al final  llegar vacías, porque entregaron todo el amor, para lo que fueron creadas y Dios seguramente dirá:

¡ESAS SON MIS MANOS!

domingo, 26 de enero de 2014

¿Cómo lograr un cambio en tu vida?





La vida de toda persona sin Jesucristo en el corazón se encamina a permanentes estados de frustración. ¿Cuál es la razón? Todos sus propósitos de cambio terminan en fracaso. Los esfuerzos por lograr crecimiento personal y espiritual se orientan a ka derrota porque siempre estará latente la condición humana de pecado. ¿Le ha ocurrido alguna vez? Si es así, le invitamos para que considere nuevos niveles de crecimiento tanto personal como espiritual, mediante una dependencia permanente del obrar del Señor Jesucristo en su vida.

I. EL HOMBRE ARRASTRA LAS CONSECUENCIAS DE SU MALDAD (vv.10-12)

1.  El pecado se desarrolla en el marco de la ley de causa y efecto. Si pecamos, enfrentamos las consecuencias (Romanos 5:12; 6:23)

2.  Los seres humanos respondemos ante el prójimo y ante Dios, por nuestras acciones (Job 11:10)

a.  Dios conoce nuestras acciones más escondidas, que pasan desapercibidas para los demás (v. 11 a)

b.  Delante de Dios nuestras acciones de maldad nos hacen blanco de su justo juicio (v. 11 b)

3.  Sólo la intervención divina permite que en nuestro ser se produzca una transformación, que se refleja en la forma de pensar y de actuar (v. 129)

a.  No es por la fuerza de voluntad ni por las buenas intenciones.

b.  En nuestras fuerzas, siempre caeremos en la derrota y el fracaso en el propósito de cambio.

II.  EL CAMBIO COMIENZA CON UNA DETERMINACIÓN DE SOMETIMIENTO A DIOS (vv. 13, 14)

1.  El primer paso es disponernos de corazón hacia el cambio con ayuda de Dios (v. 13 a)

a.  Reconocer que hemos fracasado en otros intentos.

b.  Reconocer que en nuestras fuerzas no es posible.

2.  El segundo paso es someternos de corazón al obrar de Dios (v. 13 b)

a.  En el proceso de cambio con ayuda de Dios, es necesario renunciar al pecado, en cualquiera de sus manifestaciones (v. 14 a)

b.  Solo usted y yo—tomados de la mano de Dios—nos apartamos de la iniquidad. Nadie puede obligarnos (v. 14 b)

III.  CON EL PODER DE DIOS EXPERIMENTAMOS UN CAMBIO DE VIDA PERSONAL Y ESPIRITUAL (vv. 15-20)

1.  Si cambiamos en el poder de Dios, tendremos tranquilidad y limpieza en nuestra conciencia (v. 15 a9)

a.  Estaremos fortalecidos frente a cualquier adversidad (v. 15 a)

b.  Alejaremos de nuestra vida el temor (v. 15 b)

2.  El pasado de pecado no volverá a atormentarnos porque gracias a la obra del Espíritu Santo somos perdonados (v. 16)

3.  El panorama presente y futuro, que antes lucía ensombrecido, lo miraremos con esperanza (v. 17)

a.  Nuevamente tendremos confianza en el mañana (v. 18 a)

b.  Confiaremos que nuestros días serán de victoria siempre (v. 18 b)

4.  Nuestro testimonio de vida, de hombres y mujeres moviéndose victoriosamente tomados de la mano de Dios, será evidente a todos (v. 199.

Conclusión:

Cuando sometemos nuestra vida al obrar de Dios, todo el pasado de frustración y pena queda atrás. Aquellos factores que propiciaban nuestra derrota en lo personal y espiritual, son transformados. En adelante nos movemos –no en nuestras fuerzas, sino en las de Dios--. El panorama cambia diametralmente. Por eso cabe aquí una pregunta decisiva para su vida: ¿Está dispuesto a recibir al Señor Jesucristo como Señor y Salvador? Recíbalo hoy y experimentará el cambio que tanto anhela en su vida.

viernes, 24 de enero de 2014

¡ Dios No se Olvido de Ti ¡






“¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos”.

Lucas 12:6-7 (Reina-Valera 1960)


Hay etapas en la vida que pareciera que nunca van a terminar, momentos difíciles que parecieran que son eternos, pero realmente no lo son.
Y es que cuando estamos pasando por momentos duros, experiencias dolorosas o simplemente desiertos de la vida, pensamos que jamás terminaran, que estarán allí para siempre y que toda la vida seremos victimas de ellos.
Pero realmente no es así, acá en la tierra nada es para siempre, esos momentos de enfermedad difícil pasara, ese estado de ánimo que no te deja dormir tendrá que terminar, ese mal sabor de boca que te dejo esa mala experiencia un día acabara. Todo lo que en este momento piensas que jamás terminara, tiene que terminar.
Yo he pasado por momentos como esos, momentos en los que siento como que fueran eternos, en las que no vemos una y las que vemos siempre son en contra. He llegado a pensar que toda mi vida iba a ser así, pero cuando veo hacia atrás me doy cuenta que lo que en aquel momento para mí era eterno, realmente no lo fue y lo que vino después, siempre fue mejor.
Quizá tu estas experimentando un momento de eso, un episodio que crees que será el retrato final de lo que a tu vida acontecerá, quizá el tiempo te ha hecho creer que eso será para siempre, pero aun cuando tu mente se reusé a creer lo contrario, déjame decirte que no será para siempre, que las cosas van a cambiar.
Quizá estés cansado de escuchar lo mismo, quizá últimamente te lo han repetido varias veces, pero lo que ahora Dios quiere que sepas y no solo que sepas, sino que entiendas y reflexiones en eso es que: ESO TAMBIÉN VA A PASAR, no será para siempre.

Así que ¡Arriba!, ¡Anímate!, porque dentro de un tiempo volverás a ver hacia atrás y te darás cuenta que lo que ahora es un desierto interminable, era nada mas una pequeña isla comparado a la bendición que Dios tenia para ti.

Si yo tuviera que pasar por lo mismo otra vez, pasaría, porque sé que después me espera algo mucho mejor y que esas etapas de mi vida, esos desiertos, esas etapas de anonimato y todo lo que tuve que pasar, solo fueron una escuela para mi carácter, para mi vida y mi relación personal con Dios y que después de ello, Dios me dio la capacidad de comprender muchas cosas, que de no vivirlas por mí mismo, no pudiera ayudar a otros con esas situaciones de la forma que El quería que lo hiciera.

Por tal razón, te animo a que TE LEVANTES, a que sonrías, a que vivas cada día por fe, teniendo tus ojos puestos no en lo que estás viviendo en este momento, sino en lo que Dios tiene más adelante para ti. No veas lo gris del panorama, sino ve al Señor con sus brochas y sus pinturas de colores, a punto de comenzar a dibujar y crear el mejor panorama que podías tener, porque sin duda Dios es muy Detallista y jamás se ha olvidado de ti.

Así que ¡Arriba!, ¡Animo!, ¡No te detengas!, ¡No te des por vencido!, ¡No te rindas!, ¡No sueltes lo que Dios te dio!, ¡No mires atrás!, ¡No te creas incapaz de salir de esta!, ¡Dios hará cosas maravillosas en ti!, ¿Sabes por qué?, porque:

¡Dios no se ha olvidado de ti!

martes, 21 de enero de 2014

LA TREMENDA FUERZA DEL PERDON




"Más bien, sed bondadosos y misericordiosos los unos con los otros, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo."

 La práctica del perdón

En el camino que lleva a la reconciliación hay un paso fundamental: el perdón. Es el sello que rubrica el final de una disputa y constituye el ingrediente más distintivo del cristiano en cualquier conflicto. El perdón está en el corazón mismo del Evangelio. Todo el mensaje cristiano gira alrededor del perdón de Dios a través de la cruz de Cristo y nos impele a nosotros, como discípulos suyos, a ofrecer o a suplicar perdón allí donde sea necesario. Fallar u obedecer en este punto viene a ser un test básico de nuestra madurez cristiana.

La fuerza del perdón...

Guardar rencor hacia quien nos ofendió se convierte en una carga difícil de soportar. Conforme pasa el tiempo, se torna más pesada. Nos roba la paz. Lleva a que nuestras acciones y pensamientos estén volcados hacia el ofensor. El resentimiento toma forma. Se convierte en una sombra que nos sigue a todas partes.

Olga Lucía experimentó esta situación pero decidió liberarse. Lo hizo en una forma inusual. Perdonó a quien le causó el daño. Pudo recurrir a la venganza –muchos lo habrían hecho—pero sabía que no era el camino indicado. Por el contrario, habría agravado el asunto.

El apóstol Pablo enfrentó una situación similar. Pese a sus desvelos por ayudar al prójimo y predicar la Palabra de Dios, alguien en particular se empeñaba en tornarle la vida imposible. Lo difamaba. Desconocía su autoridad. Cuestionaba su ministerio. ¿Qué hizo Pablo?¿Cuál fue su reacción?¿Qué camino tomó? Las respuestas a este y otros interrogantes, las hallamos en la segunda carta a los Corintios, capítulo dos, versículos del cinco al once. A partir de ese texto, podemos aprender varios principios de vida cristiana práctica.


El rencor abre las puertas al mal...

¿Quién gana cuando odiamos a alguien?¿El reino de Dios acaso?¿P por el contrario el mal? Por supuesto, guardar resentimiento y rencor sólo favorece al reino de las tinieblas como advierte el propio apóstol Pablo: “...para que Satanás no gane ventaje alguna sobre vosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones”(versículo 11).  Al perdonar, le cerramos las puertas al diablo y a todas sus estratagemas.

La decisión de asumir el perdón es suya y nada más que suya. Nadie puede obligarle. Es una decisión personal. Pero puede estar seguro de que, si lo hace, será liberado de una pesada carga que le impide crecer como cristiano y como persona... ¡No se arrepentirá!¡Pídale al Señor Jesucristo esa fuerza que necesita para perdonar...!


Destruyendo al Enemigo

Se cuenta que cierto emperador chino, cuando le avisaron que en una de las provincias de su imperio había una insurrección, dijo a los ministros de su gobierno y a los jefes militares que lo rodeaban:

- Vamos. Seguidme. Pronto destruiré a mis enemigos.

Cuando el emperador y sus tropas llegaron a donde estaban los rebeldes, él trató afablemente a éstos, quienes, por gratitud, se sometieron a él de nuevo. Todos los que formaban el séquito del emperador pensaron que él ordenaría la inmediata ejecución de todos aquellos que se habían sublevado contra él; pero se sorprendieron en gran manera al ver que el emperador trataba humanitariamente y hasta con cariño a quienes habían sido rebeldes. Entonces el primer ministro preguntó con enojo al emperador:

- ¿De esta manera cumple vuestra Excelencia su promesa? Dijisteis que veníamos a destruir a vuestros enemigos. Los habéis perdonado a todos, y a muchos hasta con cariño los habéis tratado.

Entonces el emperador, con actitud generosa, dijo:

-Os prometí destruir a mis enemigos; y todos vosotros veis que ya nadie es enemigo mío: a todos los he hecho mis amigos.

Las Sanguijuelas

Se cuenta una historia acerca de un viajero que recorrí­a las selvas de Burma con una guí­a. Llegaron a un rí­o ancho y poco profundo, y lo vadearon hasta el otro lado. Cuando el viajero salió del rí­o, muchas sanguijuelas se habí­an prendido del torso y las piernas. Su primer instinto fue agarrarlas y quitárselas, pero el guí­a lo detuvo, advirtiéndole que si se arrancaba las sanguijuelas, estas dejarí­an pedazos finí­simos bajo la piel que luego le producirí­an infecciones.

La mejor manera de quitarse las sanguijuelas del cuerpo, aconsejó el guí­a, era bañarse en un bálsamo tibio por algunos minutos. El bálsamo penetrarí­a en las sanguijuelas y estas se soltarí­an del cuerpo del hombre.

Cuando otra persona nos ha herido en gran manera, no podemos arrancarnos la ofensa y esperar que se vaya toda amargura, rencor y sentimiento. El resentimiento aun se esconde bajo la superficie. La única manera de llegar a ser verdaderamente libre de la ofensa, y perdonar a otros, es empaparse uno en el baño tranquilizador del perdón que Dios ofrece. Cuando uno por fin comprende la amplitud del amor de Dios en Jesucristo, el perdón a otros fluye de modo natural.


La Importancia del Perdón

En un descuido, un elefante le pisó una patita a la hormiga con la que conversaba amigablemente.
- !Ay! - gritó la hormiga - !Ten cuidado donde pisas!
- !Oh! Lo siento. Perdóname - dijo el elefante.
- Con disculpas no se arreglan las cosas. Mira mi patita.
- Por favor, discúlpame. Fue sin querer - suplicó el elefante.
- !No! - gritó la hormiga - Eres un grandote torpe y no mereces mi amistad.

El elefante, fastidiado de pedir disculpas, dijo: "Bien, aquí­ termina nuestra amistad". Aplastó a la hormiga y siguió solo su camino.

Moraleja: Cuando una persona condena a otra y se niega a perdonarla, termina aplastada por el peso de su propio resentimiento.

Jesús dijo: "Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre" (Marcos 7:15).

Es cierto que pueden lastimarte, ofenderte o defraudarte, pero, si de tu corazón brotan el rencor, los deseos de venganza, los juicios de condenación, estos contaminarán tu alma. Matarán tu vida espiritual robándote la paz, la alegrí­a y la comunión con el Señor.

Si acudes a la presencia de Dios, Él sanará tu corazón quebrantado. Allí­ tendrás que decidirte a perdonar y renunciar a todo juicio que levantaste. Ese perdón es el que te sana, te liberta y restaura la comunión gozosa con Dios.

No dejes que el resentimiento te aplaste. ! Acude a los brazos de Cristo!

Milagro En El Rí­o Kwai


En la segunda guerra mundial, los soldados escoceses fueron forzados por sus captores japoneses trabajar en los rieles del ferrocarril en la selva. Por el mal trato de los japoneses, el comportamiento de los soldados escoceses habí­a degenerado a un estado bárbaro. Pero una tarde algo pasó. Se habí­a perdido una pala.

El soldado japonés encargado se enfureció y demandó que se produzca la pala o él harí­a quien sabe qué. Cuando nadie en el escuadrón se movió, el oficial sacó su pistola y amenazó matar a todos en ese momento. Fue obvio que el oficial estaba hablando en serio.

Fue cuando un hombre tomó un paso hacia el frente. El oficial guardó su pistola, tomó una pala y golpeó al hombre hasta que falleció.

Después, los sobrevivientes escoceses tomaron al hombre muerto con sí­ mismos para hacer el segundo chequeo de las herramientas. Esta vez encontraron que no se habí­a perdido la pala. La verdad es que alguien no contó bien la primera vez.

El asunto corrió por todo el campamento un hombre inocente estaba de buena voluntad el sacrificar su vida por los demás. Este incidente tuvo un efecto profundo en los escoceses. Los soldados empezaron a tratar a los demás como si fueran hermanos. Cuando los aliados victoriosos entraron, los sobrevivientes, esqueletos humanos, se pusieron en fila al frente de sus captores y, en vez de atacarles, insistieron, "No más odio. No más matanza. Lo que necesitamos ahora es el perdón".

 

jueves, 16 de enero de 2014

Consejos para el matrimonio,






por Kathy Schoenborn y Shelly Esser

Es domingo y Sharon y su marido una vez más encontrar sus asientos habituales en la iglesia y se acomodan para el culto. Tienen cuidado de no tocar o hablar el uno al otro por miedo a las miradas sucias y sarcasmo que siempre burbujas cerca de la superficie. Sharon se siente tan sola como ella explora otras parejas en el santuario, y se pregunta si alguno de ellos luchan tanto con sus matrimonios como ella. Los otros se ven tan felices y juntos. Ella se encoge inferior en el banco, y se pregunta qué ha pasado que ella y su marido han alejado tanto de diferencia.


El dolor le abruma, pero ella está demasiado avergonzado para hablar de ello. Amy oculta las cálidas lágrimas que caen sobre la almohada, como su marido, con olor fuerte de alcohol, cae en la cama junto a ella. Amy recuerda un momento en que ella amaba a su marido, pero su continua bebiendo y actitud desconectada tenerla sensación más como un compañero de piso que una esposa. Los buenos tiempos que una vez tuvieron desvanecen aún más en su memoria.


El marido de Anita pasa la mayor parte de su tiempo, cuando esté en casa, acaba aburriendo por su limpieza, su atacando con palabras crueles que comen lejos en la mujer segura de lo que solía ser. Ella trata de ser comprensivo y discutir los problemas que tiene en el trabajo, pero su reciente escalada de la ira la asusta.

Todas estas mujeres están viviendo con los desafíos de un matrimonio difícil. Son cristianos y quieren seguir casados, pero no saben cómo sobrevivir los constantes espirales descendentes que atraparlos. Son nuestros vecinos, amigos, y las mujeres nos sentamos junto a la iglesia. Algunos incluso no ser consciente de cuáles son los problemas, sin embargo, son aún más desorientado sobre qué hacer. Parece que nadie más en las luchas de la iglesia como lo hacen, y se preguntan qué le pasa a ellos y por qué Dios no responde a sus oraciones y rescatarlos de este dolor? ¿Es el divorcio la única respuesta?

Todos los matrimonios tienen temporadas de dificultad, algunos más que otros. Nuestra respuesta común es culpar a nuestro cónyuge, cierre para autoprotegerse, distanciarse, y la búsqueda de la salida más cercana. Nuestra sociedad con su alta tasa de divorcio "sin culpa" divorcio "Me merezco ser feliz" y "hierba es más verde" filosofías fomentan el engaño de que el divorcio va a resolver nuestras dificultades. Lamentablemente estas ideas seculares han invadido la iglesia. Muchas iglesias ofrecen clases para ayudar a hacer un buen matrimonio mejor, o discutir cómo recuperarse de divorcio. Sin embargo, existe una enorme brecha en la provisión para la grande y herir población que entrañablemente quería seguir casado, pero no saben cómo. Desafortunadamente los modelos de la iglesia, la tasa de divorcios del 50 por ciento del mundo, y el 75 por ciento de los divorcios son presentadas por mujeres, ninguna iglesia o no.

Kathy Schoenborn sabe muy bien acerca de la vida en un matrimonio difícil. Después de 37 años de matrimonio, muchos de ellos difíciles y tambaleante cerca de divorcio, ella está aprendiendo a prosperar a pesar de las luchas del pasado. Cuando ella y su marido estaban realmente haciendo daño, los programas de matrimonio disponibles causaron más dolor y pena, ya que la pareja era demasiado disfuncional para participar en los programas. A través de su experiencia personal y la frustración con la falta de recursos, se ha desarrollado un ministerio para fortalecer a las mujeres que luchan en sus matrimonios. Los versos en 2 Cor. 1:3-4 la inspiró para llegar a lastimar a las mujeres, animándolas con la compasión y el consuelo que ella ha recibido de Dios. Ella imaginó que fuera lo que necesitaba en ese entonces. Es una, centrada en Cristo,, grupo de auto-crecimiento positiva y activa, llena de esperanza y de habilidades de afrontamiento.

Según Kathy, que es un consejero profesional licenciado y profesor Estudio de la Biblia, un matrimonio difícil es a menudo uno de los temas, implacables en curso que normalmente empeoran con el tiempo. El daño de las mujeres saben que no quieren que el dolor continúe, pero que no saben cómo curar y salvar la brecha cada vez más amplia de la distancia y la indiferencia. Así que, ¿cómo puede la iglesia ayudar en estas situaciones? Kathy ha pasado los últimos ocho años, el desarrollo de un ministerio por herir a la mujer, que fomenta su crecimiento espiritual mientras se les enseña habilidades para la curación personal y conyugal. Ella ha llegado a la conclusión de que Dios y habilidades pueden ser una combinación que cambia la vida.

Componentes del grupo

Los grupos pequeños pueden ser una ayuda inestimable para luchar las mujeres, y se realiza en sesiones temáticas semanales o formatos de retiro. El grupo puede ser el primer lugar las mujeres reconocen que su lucha en sus matrimonios. Cuando vivimos en la negación de cualquier cosa, no hay ninguna esperanza para el cambio. Esta confesión honesta es enorme, pero está emparejado con la tranquilidad poderoso e inspirador que no están solos en sus luchas. La "hermandad" que se desarrolla a medida que compartimos nuestro dolor en un ambiente controlado piadosa se ​​convierte en un trampolín único con la responsabilidad propia y el crecimiento. Los grupos tienen pautas estrictas para compartir para mantener las interacciones positivas y se centró en las soluciones y el empoderamiento de cada mujer para que sea plenamente que Dios la creó para ser. Las mujeres se guían a quitar los ojos de su cónyuge y, en cambio, concentrarse en ser temerosos de Dios esposas cristianas fuertes y saludables. Esto significa que ella no tolera las cosas tales como el abuso, adulterio, o adicciones verbal o física. Sin embargo, las mujeres en general tienen que hacerse más fuerte como individuos antes de que puedan hacer frente a estos graves problemas con mayor eficacia. Versículos de la Biblia apuntalan cada lección como los miembros son animados a buscar respuestas de Dios a su situación particular. Las mujeres aprenden a apreciar y aceptar las diferencias, al tiempo que ayuda mutuamente a crecer en su capacidad de aprender a buscar y esperar en Dios. El modelo de taller único y eficaz que considera diferentes estilos de aprendizaje es otro componente que facilita a los participantes en ser desafiado para crecer espiritualmente, emocionalmente y relacional. Los temas estudiados en los grupos incluyen esperanzas, expectativas, actitudes, la comunicación, la asertividad, las emociones, la ira, los límites, los conflictos, el perdón, el amor, la intimidad, nuestra vocación y capacidad de recuperación. Presentación de temas no sólo fomenta el crecimiento en el conocimiento y la sabiduría de Dios, pero también desafía paradigmas erróneos. Estos pequeños cambios en nuestro marco de referencia acerca de la vida y el matrimonio tienen el potencial para motivar comportamientos cambiado radicalmente. Kathy tiene la alegría y el privilegio de ver a las mujeres tienen momentos "bombilla" de la visión y el conocimiento que les libera de las percepciones erróneas que les han atado a su dolor por años.

Historias de Mujeres

Una mujer vino a la clase después de que su marido de repente e inesperadamente se fue. Ella estaba en shock y fue devastada. Sin embargo, a pesar del caos repentina de su vida, tener un sistema de apoyo de otras mujeres la facultad de ser fuerte y no necesitados en sus interacciones con su cónyuge díscolo. Ella eligió a propósito para expresar su deseo de que sigan siendo casado, pero le dio el espacio para tomar la decisión que tenía que tomar. Su actitud le permitió la libertad de elegir a volver a la boda en lugar de ser asustado por su emotividad típica, necesidad, o demandas.

Otra mujer del grupo tenía un difícil matrimonio, hasta el día que murió su esposo, pero ella era capaz de curar tremendamente por su cuenta, y tienen alegría, a pesar de los comportamientos disfuncionales de su marido. Estaba triste y decepcionado a veces con su matrimonio, pero no dejes que dominan su vida.

No hay garantías. A veces Dios sana a un matrimonio difícil. A veces es el mismo. Muchos de los participantes en grupos de Kathy experimentan algo intermedio. Ministerio de la mujer en los matrimonios difíciles proporciona un lugar donde las mujeres se hacen más fuertes en el Señor, se preparan para perseverar, y pueden ser causa de gozo, a pesar de la decepción. Cada uno de nosotros tiene que buscar el plan de Dios para nuestras vidas y matrimonios.

Patrones de examinar para el Crecimiento Posible

Tenemos que buscar nuestra identidad más plenamente en Christ.We tiene por qué necesitar a Dios y quiere que el hombre, en lugar de al revés.
Tenemos que aceptar la responsabilidad ante Dios por nosotros solos. Para sanar nuestro pasado, encontrar nuestro gozo en Él, y cumplir con nuestra vocación.
Necesitamos examinar nuestras expectativas y desechar las actitudes sociales distorsionadas sobre el matrimonio.
Tenemos que dejar de culpar a nuestra pareja por los problemas, ya que esto nos cuadras de ser parte de las soluciones.
Tenemos que aprender acerca de la dinámica relacional e identificar y cambiar nuestros propios patrones dañinos y perjudiciales.
Tenemos que aprender habilidades para comunicarse de manera efectiva.
Tenemos que aprender las habilidades para negociar conflictos menos negativamente y de manera más realista.
Tenemos que aprender el delicado equilibrio de conseguir más sano, más fuerte y perseverar en las dificultades conyugales sin aceptar abusiveness de nuestro cónyuge.
Encontrar a Hope

Dios es la respuesta para los matrimonios difíciles - siempre. Cómo Trabaja cosas y su tiempo son únicos para cada persona, pero Dios quiere que los matrimonios sean sanados. Dado que las mujeres aprenden a curarse a sí mismos y entregar sus matrimonios difíciles a Dios, Él es finalmente libre para trabajar. Dios nos da la fuerza para desafiar los viejos patrones y valientemente el camino en la curación relacional. Él espera que nosotros! Él nos da la esperanza más allá de nosotros mismos como nos humillamos, separados de tratar de cambiar a nuestra pareja o arreglar nuestro matrimonio en nuestro propio poder. Sólo Dios será nuestra paz, Él destruirá la barrera de hostilidad entre nosotros. (Efesios 2:14).

La iglesia está llena de miles de Sharons, Amys y Anitas - mujeres que necesitan hablar y encontrar apoyo en medio de sus matrimonios difíciles. A medida que crecen y perseveran en el camino real según Dios, a pesar de sus luchas conyugales, el Señor bendecirá más allá de sus expectativas. Incluso si su matrimonio no cambian como resultado de su crecimiento, las mujeres serán más fuertes, más cerca de Dios, y más pacífico y alegre como un resultado. A ver si Dios nos bendiga con un cónyuge que también desea crecer y honrar a Dios con su vida, y la alegría y las bendiciones que podría resultar nos sorprenderá! Atrévete a salir de su escondite, buscar a Dios con sus hermanas, y salir de la manera que Dios te sorprende!

Desmontando algunos mitos de matrimonio

Es imposible mantener el amor enamorado para toda la vida. Sentimientos de amor fluctúan.
Muchas, muchas veces los problemas relacionales son pobres debido a los patrones de interacción, más que las personas que luchan. No volcar el socio, cambiar los patrones!
Las parejas que están felizmente casadas y las parejas que el divorcio ambos tienen 69 por ciento de sus conflictos irresolubles. La diferencia es que las parejas felices gestionar conflictos menos negativa. El conflicto es inevitable, la negatividad es opcional.
80 por ciento de aquellos que se divorcian dicen que todavía aman a su cónyuge, pero no saben cómo estar casados. Usted puede aprender algunas habilidades para el matrimonio!
Un estudio de la Universidad de Chicago encontró que las parejas que consideran el divorcio, pero no lo hicieron, fueron felices cinco años después. Los que se divorció eran menos felices que aquellos que perseveraron. Conclusión: El divorcio no suele provocar el alivio que esperamos.  
No escondas tu Dificultades!

Sea realista acerca de sus propias dificultades y hablar a las personas de confianza.
Escuche con compasión y alentar a las mujeres que están luchando; recomendar ayuda.
Busque consejería cristiana.
No se quede solo!

Entrar en una relación de discipulado con una mujer madura.
Encontrar a una mujer que ha superado las dificultades de ser un mentor para usted.
Iniciar un grupo de estudio bíblico para otros que luchan.
Reunirse y orar con otras mujeres que luchan.
Seleccione un libro sobre el matrimonio para leer y discutir con otras personas que luchan.
Tome un curso de matrimonio (ver smartmarriages.com  ).
Las gestiones para traer un programa de matrimonio saludable a su iglesia.

Ver el sitio Web de Kathy para más información sobre:

​​Cómo obtener ayuda sana, libros recomendados, artículos y sitios web de ayuda matrimonio www.iwanttostaymarriedbuthow.com  . Puede comunicarse con Kathy con preguntas sobre el matrimonio en Kathy@iwanttostaymarriedbuthow.com , para hablar en su grupo sobre los matrimonios, o hacer arreglos para el retiro de una mujer o parejas taller.

NEW RELEASE y RECURSOS:   El libro de Kathy Schoenborn ,  me quiero quedar casado, pero ¿cómo?  acaba de salir al mercado. Si has encontrado este artículo alentador y está buscando más ayuda en profundidad, pedir el libro de Kathy hoy! Se le proporcionará las herramientas que necesitas para tener un matrimonio saludable. Para pedir el libro se puede ir a  kschoenborn@wi.rr.com , Amazon.com, o Wine Press Publisher.

Kathy Schoenborn es un consejero profesional con licencia y ha estado involucrado en el liderazgo del ministerio para las mujeres, las misiones, asesoramiento y enseñanza. Además, ella tiene una pasión por el fomento y la enseñanza de las mujeres y las parejas a ser su mejor espiritualmente, emocionalmente y relacional. Kathy y su esposo, Phil han estado casados ​​por 36 años y tienen dos hijos adultos y un nieto.

Shelly Esser es editor de Just Between Us magazine. Además, ella es miembro de la junta directiva del Instituto de Liderazgo Pastoral. Ella y su esposo viven en Menomonee Falls, Wisconsin, con sus cuatro hijas.

sábado, 11 de enero de 2014

Enojo y Perdon







La base de la religión es el perdón de Dios por nuestras ofensas, por muy graves que sean. Pero eso no queda ahí, la verdadera religión (reconciliación con Dios) conlleva que nosotros también imitemos la conducta de Dios con nosotros y la reproduzcamos hacia los demás.

Así lo podemos leer en el Padre Nuestro (Mateo 6:9-14.

“Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores […] Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial.15 Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas. “

Esto es fácil de decir, pero no es tan fácil de hacer… sin la ayuda de Dios. Veamos qué nos dice la Biblia más a fondo.

1. ¿Qué nos aconseja el Salmista respecto el enojo? Salmo 37:8.
RESPUESTA: “Refrena tu enojo, abandona la ira; no te irrites, pues esto conduce al mal.”

2. ¿Qué puede suceder si nos enojamos con facilidad? Proverbios 14:17.
RESPUESTA: “El iracundo comete locuras, pero el prudente sabe aguantar.”

3. ¿Quién es mejor que los fuertes o poderosos? Proverbios 16:32.
RESPUESTA: “Más vale ser paciente que valiente; más vale dominarse a sí mismo que conquistar ciudades. “

4. ¿Qué puede detener un arrebato de furia y cuál es la honra? Proverbios 19:11.
RESPUESTA: “El buen juicio hace al hombre paciente; su gloria es pasar por alto la ofensa. “

5. Cuando alguien está airado, ¿qué es lo mejor que se puede hacer en ese momento? Proverbios 22:24.
RESPUESTA: “No te hagas amigo de gente violenta, ni te juntes con los iracundos”.

NOTA: Es muy fácil caer en la tentación de acudir a personas o “amigos” a los que acudir después de tener un problema, buscando “comprensión”, cuando lo que buscamos en realidad es afirmarnos en nuestra decisión de enfadarnos y reaccionar de forma inadecuada, en vez de procurar la reconciliación y el perdón.

6. Salomón aconseja no apresurarse, ¿a qué? Eclesiastés 7:9.
RESPUESTA: “No te dejes llevar por el enojo que sólo abriga el corazón del necio”.

7. ¿Qué consecuencia tiene el enojo según Jesús? Mateo 5:22.
RESPUESTA: “Pero yo les digo que todo el que se enoje con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Pero cualquiera que lo maldiga quedará sujeto al juicio del infierno”.

8. ¿Qué nos aconseja Pablo que dejemos? Colosenses 3:8.
RESPUESTA: “Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno.”.

9. ¿Cómo debemos ser según Santiago? Santiago 1:19.
RESPUESTA: “Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse”.

NOTA: No es fácil controlarse en ciertos momentos, pero siempre tendremos que brindar la oportunidad del diálogo con las partes afectadas. Alejandro Magno tenía una costumbre que ilustra muy bien este punto. Cuando alguien acudía a él para acusar a otra persona, Alejandro se tapaba una oreja con la mano. Le preguntaron por qué hacía eso y la respuesta fue que hacía eso porque se reservaba esa oreja para escuchar a la tercera parte acusada y así tener un juicio imparcial.

10. ¿Puede el hombre airarse sin pecar? Efesios 4:26.
RESPUESTA: “«Si se enojan, no pequen.» No dejen que el sol se ponga estando aún enojados”.

NOTA: Aunque hay situaciones extremas que requieren más de un día de reflexión, por regla general lo ideal es no dejar que llegue a acabarse el día sin solucionar la discusión.

11. ¿Qué sucede si damos rienda suelta al enojo? Efesios 4:27.
RESPUESTA: “Ni den cabida al diablo”.

12. El diablo espera el momento débil para entrometerse, ¿qué debemos hacer entonces? Santiago 4:7.
RESPUESTA: “Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes”.

13. Cuando hemos ofendido a alguien, con o sin motivo, ¿qué debemos hacer primero para ser perdonados?
RESPUESTA:
Marcos 11:25.
“Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados”.
Lucas 11:4
“Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden. Y no nos metas en *tentación.”".

14. ¿Cuántas veces he de perdonar? Lucas 17:4.
RESPUESTA: “Aun si peca contra ti siete veces en un día, y siete veces regresa a decirte “Me arrepiento”, perdónalo”.

15. ¿Qué dijo Jesús a Pedro ante la misma pregunta? Mateo 18:21, 22.
RESPUESTA: “Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: —Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces? —No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces —le contestó Jesús—”.

16. ¿Cómo debemos ser entonces?
RESPUESTA:
Efesios 4:32
“Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo”.
Colosenses 3:13
“De modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes”.

17. ¿Cuál es el método para perdonar al hermano? Mateo 18:15-17.
RESPUESTA: “»Si tu hermano peca contra ti, ve a solas con él y hazle ver su falta. Si te hace caso, has ganado a tu hermano. Pero si no, lleva contigo a uno o dos más, para que “todo asunto se resuelva mediante el testimonio de dos o tres testigos”. Si se niega a hacerles caso a ellos, díselo a la iglesia; y si incluso a la iglesia no le hace caso, trátalo como si fuera un incrédulo o un renegado”.

18. ¿Qué consejo nos da Jesús si hay alguien enfadado con nosotros? Mateo 5:23-25.
RESPUESTA: “Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda. Si tu adversario te va a denunciar, llega a un acuerdo con él lo más pronto posible. Hazlo mientras vayan de camino al juzgado, no sea que te entregue al juez, y el juez al guardia, y te echen en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que pagues el último centavo”.

19. ¿Quién más nos tiene que perdonar además del ofendido? 1 Juan 2:1.
RESPUESTA: “Mis queridos hijos, les escribo estas cosas para que no pequen. Pero si alguno peca, tenemos ante el Padre a un intercesor, a Jesucristo, el Justo”.

20. ¿Cómo llegarán a ser nuestros pecados? Isaías 1:18.
RESPUESTA: “Vengan, pongamos las cosas en claro —dice el Señor—. ¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve! ¿Son rojos como la púrpura? ¡Quedarán como la lana!”.

Aquí tenemos las mejores indicaciones que Dios nos da en su Palabra. Pero humanamente esto no es fácil, lo mejor es pedir ayuda a Dios en oración: ” Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración.” (Mateo 21:22).

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